La Dirección General de Sanidad Agropecuaria (DGPSA) adscrita al Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), empezó a ejecutar un programa de reforzamiento de los controles sanitarios en cuatro municipios del centro de Nicaragua, para declararlos zonas certificadas libres de tuberculosis y brucelosis bovina.
Este programa sanitario es financiado por el Gobierno de los Estados Unidos a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USDA, por sus siglas en inglés), con el apoyo del Magfor, la Empresa Nicaragüense de Importaciones (Enimport) del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Todas estás entidades están apoyando el trabajo de monitoreo y supervisión técnica, encabezado por la DGSA.
En un informe presentado al IICA para su evaluación técnica, el Magfor confirmó que ha creado una zona piloto integrada por los municipios de San Pedro del Lóvago, El Coral, Nueva Guinea y El Almendro, para la ejecución del proyecto.
En estos cuatro municipios, donde la actividad ganadera es una de las principales, se reforzarán acciones de control del movimiento de animales, y desarrollarán procesos de capacitación a médicos veterinarios.
Los planes oficiales prevén que estos municipios sean declarados y certificados como territorios libres de la tuberculosis y la bruselosis bovina, a más tardar en 14 meses, es decir dentro de poco más de un año.
ALTA POBLACIÓN BOVINA
Los cuatro municipios, son según el Magfor, “territorio ganaderos muy relevantes”, debido a que concentran el 6 por ciento de toda la población bovina del país, estimada en poco más de tres millones de cabezas de ganado.
La tuberculosis y la brucelosis bovina tienen una baja prevalencia en la ganadería de Nicaragua. Sin embargo, el aumento del hato ganadero y el traslado sin control sanitario de los animales, facilitan la diseminación de estas enfermedades.
Además, el país carece de una legislación sobre control sanitario durante la movilización de animales, por lo que el informe del Magfor asegura que “cuando detectamos un animal contagiado el productor se niega a sacrificarlo”.
ALIMENTOS SANOS Y PUERTAS ABIERTAS AL COMERCIO
El control y la eliminación de la tuberculosis y la brucelosis también contribuye a que la población consuma alimentos más sanos.
Ambas enfermedades amenazan la salud humana, especialmente la salud de los niños que pueden llegar a consumir lácteos contaminados. Además, un país no declarado libre de estas enfermedades tiene menos competitividad en el mercado internacional de la carne y los derivados lácteos.
Cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que las exportaciones de productos bovinos generaron el año pasado poco más de 250 millones de dólares en divisas, de 1,027 millones que sumaron las ventas totales al exterior, sin incluir los productos de zonas francas.
En Nueva Guinea, San Pedro del Lóvago, El Coral y El Almendro predominan pequeños y medianos ganaderos, que tienen en promedio unas 80 cabezas de ganado vacuno.