Los cuatro sospechosos de plagio en contra del niño L.A.R.R, de cinco años, fueron remitidos ante la Juez Cuarto Penal de Audiencias, Martha Lorena Martínez, quien ordenó prisión preventiva en su contra.
Según la acusación, el lunes 13 de agosto, Suyén del Rosario Molina se presentó donde la profesora Mayra Gabriela Toruño Pineda, de la sección C, de tercer nivel de preescolar del colegio Loyola, diciéndole que llegaba de parte de la madre a traer al niño; muy cerca la esperaba su tía Glenda Lissette Mena Saldaña.
Ambas mujeres junto al niño abordaron una unidad de la ruta 112. Una de ellas se dirigió a la casa del niño ubicada en las inmediaciones del edificio Armando Guido donde entregó un sobre blanco con una nota dirigida al padre del niño, a través del cual, además de amenazas en su contra le informaban sobre el plagio y exigía un rescate de un millón 500 mil córdobas.
El plazo establecido para pagar el rescate era de 48 horas y que no debían avisar a la Policía.
En las inmediaciones del Parque Las Piedrecitas, ambas mujeres se reunieron con José Luis Sandoval Leiva, y se dirigieron a la casa de este en Los Bosques de Xiloá, donde el niño permaneció por tres días.
Al día siguiente empezaron las llamadas telefónicas al padre del niño. Luego dispusieron rebajar el monto del rescate a un millón de córdobas.
El dinero lo debían entregar con un niño de 12 años, que no identifican, que llevaría una mochila azul y debería hacerlo en el interior de una unidad de la ruta 112.
Posteriormente, ese mismo día volvieron a llamar al negocio del padre de la víctima, una ferretería, y le dijeron que integraban una banda fuerte con policías infiltrados.
A eso de las 10:20 a.m, del jueves 16 de agosto, los plagiarios volvieron a llamar por teléfono al padre del niño.
En esa ocasión cambiaron de señas para el intercambio. La mochila que debía llevar el niño que entregaría el botín, debía decir “Leonelito”. En esa ocasión le transmitieron que le harían una rebaja ahora le pedían 800 mil córdobas.
Más tarde, el mismo día, en otra llamada le pidieron 700 mil córdobas a la familia, dinero que deberían entregar en el 7 Sur. Después que lo hiciera personalmente el padre del niño en la Estatua Monseñor Lezcano. A las 10:30 p.m del mismo 16, Sandoval cambió de parecer y pidió que llevara el dinero a las inmediaciones del Estadio Nacional.
El padre del niño debía llegar solo y en taxi, bajo la advertencia que si miraban movimiento de la Policía matarían al niño. Roberto Abelardo Lazo realizaría el intercambio a petición de Sandoval.
Una patrulla policial al mando del jefe de Managua, comisionado mayor Róger Ramírez, los sorprendió. Tres de ellos fueron detenidos en ese instante.