Los Vikingos de Valentis Pizza están decididos a dar la sorpresa en su primera incursión en el Torneo Superior de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).
Anoche, la novel tropa dirigida por Roque Castillo, apaleó 98-72 a los Tigres de la UdeM, para empatar a dos triunfos por bando a las semifinales de la ACB, en un resultado que muy pocos esperaban por el buen plantel que han presentado los felinos en esta etapa.
Los Tigres ansían llegar a esta final, a la que están clasificados por décima ocasión seguida de los Tiburones-Bancentro.
Y anoche, jugaron para conseguir su objetivo, remontando un adverso 20-18 en el primer cuarto y tomando la ventaja en el descanso 39-38.
Pero luego del medio tiempo, los chavalos Vikingos lograron un rendimiento casi perfecto.
Cerraron su defensa, lucieron mejores pulmones que sus rivales, no bajaron la guardia y tomaron la delantera 62-52 en el tercer cuarto, aprovechando el arribo de su canastero Julio González, quien se ausentó en la primera mitad del partido debido a una confusión con el horario del partido.
Con González y Carlos Rocha guiando el ataque, los Vikingos se mantuvieron al frente del marcador, y al final lograron esa amplia ventaja de 26 puntos que significa un duro golpe para las pretensiones de los felinos.
Tanta fue la frustración de los Tigres, que su entrenador Jason Walters fue expulsado en la recta final del partido por una serie de fuertes protestas en contra de los árbitros.
Los mismos árbitros aseguraron que Walters los insultó en varias ocasiones y por eso lo expulsaron del partido.
Con la serie semifinal 2-2, el quinto partido se jugará mañana, en el gimnasio de la UdeM, desde las 6:30 p.m.