Tras el derrumbe de un muro en el Instituto Nacional San Juan de Oriente, ocurrido el pasado domingo 12 de agosto, la directora del centro escolar, padres de familia y algunos pobladores del municipio solicitaron la ayuda del Ministerio de Educación (Mined) y del Gobierno Central, debido a las condiciones precarias en que se encuentra ese centro educativo.
Según Ana Ligia Jiménez, directora del instituto, el derrumbe sucedió después de casi tres horas de lluvia continua, lo que ocasionó que parte de una pared, que divide una loma (de dos metros de alto) de cinco aulas, se desplomara.
“Gracias a Dios que era fin de semana y los alumnos estaban en sus casas, de lo contrario aquí hubiese pasado una tragedia y todo porque la construcción de este centro fue un desastre total”, expresó.
MAL CONSTRUIDO
Jiménez relató a LA PRENSA que este centro educativo estaba ubicado junto a la Escuela República Alemana, pero después de una donación recibida por el gobierno japonés, para construir su propio edificio, se trasladaron a un terreno regalado por la Alcaldía de San Juan de Oriente.
“Fue en el 2005 cuando comenzaron a construirlo y desde sus comienzos fue un desorden completo. La ingeniera, de quien no recuerdo el nombre, contrató a personal ineficiente, compró material barato y puso a nuestros alumnos bajo una loma que los puede aplastar”, indicó.
La directora señaló que son tantas las deficiencias del edificio del centro que podría pasar toda una tarde enumerándolas, tales como: pésimas conexiones eléctricas, cielo raso mal puesto y divisiones de madera despedazándose, entre otras.
BAJO UN TOLDO
La señora Jiménez informó al delegado municipal, Pablo Muñoz, lo sucedido en el instituto, con el objetivo de gestionar alguna ayuda con el Mined central, pero no ha recibido respuesta.
Los estudiantes (aproximadamente 69 adolescentes de I y II año) que recibían clases en las aulas afectadas por el derrumbe, han tenido que ubicarse bajo un toldo.
Cabe mencionar que si llueve, estos escolares se mojan o no reciben ninguna clase. El resto, que se encuentra en los salones de clases, corre el riesgo de que este muro de retención les caiga encima, lesionándolos de gravedad e incluso causándoles la muerte.
LA PRENSA quiso conocer la versión de la ingeniera involucrada en este proyecto y de otras personas vinculadas a ella, pero no se les localizó.
El Instituto Nacional de San Juan de Oriente alberga a 243 estudiantes de secundaria, está ubicado en el sector sureste de Los Pueblos Blancos (Masaya) y fue construido en el 2006 con fondos donados por la Embajada de Japón. El proyecto tuvo una inversión de 83 mil dólares.