“¡Miren qué lindo! de plata, es una obra de arte, y ¿qué vamos a hacer con esta obra de arte? (...) Se la vamos a entregar al templo de Santo Domingo, para que esté a sus pies, compartiendo con el pueblo de Managua. Y así compartimos con el pueblo de Irán, la devoción. Cuánto gusto y muchas gracias”, dijo el presidente Daniel Ortega al recibir la artesanía de plata pura, entregada por Hamid Chitchian, Ministro Adjunto de Energía de Irán y jefe de la delegación de Irán - una república islámica - que llegó al país en los primeros días de agosto.
“Tengo una promesa pendiente con Santo Domingo, el Patrono de Managua que se está celebrando desde el 1° de agosto, día que empezamos las sesiones de trabajo”, agregó Ortega, luego de manifestar el supuesto deseo de compartir el arte iraní con el pueblo de Managua.
Sin embargo, hasta ayer, el Presidente no había honrado la promesa, que según dijo, tenía pendiente.
En la iglesia Las Sierritas y en la de Santo Domingo en Managua, las imágenes del santo estaban solas, sin ninguna ofrenda iraní.
NO SABEN SOBRE OFRENDA
“Aquí no hay nada, ni hemos tenido comunicación con alguien sobre ese tema”, dijo el párroco de Las Sierritas, Héctor Treminio, al ser consultado sobre la ofrenda del Presidente.
El sacerdote sugirió que “tal vez” en la iglesia de Santo Domingo de Los Escombros, en el centro de Managua, podría encontrarse la artesanía de plata iraní.
Pero “estamos en las mismas condiciones. No nos han comunicado sobre eso”, dijo el Párroco de esa iglesia, José María Cabello.
En ambas iglesias, las imágenes de Santo Domingo lucen con pocas ofrendas florales o de milagros, así que aún hay espacio para que Ortega cumpla con la promesa y entregue la artesanía iraní, una especie de caja hecha a mano de artesanos y elaborada en plata pura, según dijo Hamid Chitchian, Ministro Adjunto de Energía de Irán y jefe de la delegación de Irán.
Sin embargo, aún falta saber si la artesanía ofrecida por Ortega será entregada a las iglesias antes mencionadas, o a alguna otra de su preferencia.
El funcionario iraní también obsequió a la Primera Dama Rosario Murillo, un libro que habla de la historia milenaria del pueblo iraní, la historia escrita de 2,500 años del pueblo iraní.
El libro, que estaba hecho a mano y todo realizado en cobre, no fue ofrendado.