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Padre Andrés Magán. ( LA PRENSA/ CORTESÍA DIARIO HOY/ N. MARENCO)
Acusan a ex seminarista por abusos sexuales
Director del Hogar Zacarías Guerra lamenta el hecho
Eduardo Cruz Sánchez y Elízabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni

Juegos sexuales y un intento de abuso, frustrado por la resistencia de uno de los niños del Hogar Zacarías Guerra, son los actos ilícitos en que supuestamente incurrió un ex seminarista, quien hoy será llevado a los Juzgados de Managua para que responda por los delitos de corrupción de menores y abusos deshonestos.

Lo anterior se desprende de la acusación que ya formuló el Ministerio Público, en contra de Denis Francisco Martínez Navas, de 19 años, quien era colaborador en el centro infantil.

El testimonio de cinco niños y la valoración sicológica efectuada a éstos, son los elementos de prueba que las autoridades presentarán en los tribunales de justicia, en contra de Martínez Navas.

Un informe del Instituto de Medicina Legal confirma que los niños no fueron violados.

NO APTO COMO SACERDOTE

Martínez Navas llegó al Hogar Zacarías Guerra, en febrero de este año, para hacer una pasantía porque se estaba preparando como sacerdote. Pero luego fue retirado de los estudios religiosos.

El padre Andrés Magán, director del Hogar Zacarías Guerra, aseguró que Martínez Navas no fue impedido de seguir con sus estudios sacerdotales porque se le hayan detectado actuaciones indebidas, sino porque no se le vio vocación.

“Fue seminarista, pero, de modo alguno, viendo el proceso personal de él, se consideró que no contemplaba el perfil para acceder a una vocación como a la que estaba optando (sacerdote), no por conductas inadecuadas sino porque es joven, tiene 19 años. No lo estoy justificando”, explicó el padre Magán.

En junio de este año, Martínez Navas regresó al centro infantil, pero esta vez como apoyo a los educadores especiales del centro de protección. En el período de junio a agosto comenzó a atender a niños de entre nueve a doce años de edad.

Fue a estos niños que él atendía, según indica la acusación de la Fiscalía, a quienes supuestamente obligaba a realizar juegos sexuales, los cuales habrían consistido en tocamientos de unos con otros.

Este 13 de agosto, en el centro se realizó una actividad para despedir a unos españoles que habían llegado a realizar un trabajo voluntario, pero Martínez se quedó en el local sin autorización de los educadores.

EL INTENTO DE ABUSO

Ese mismo día, como a las 10:00 p.m., supuestamente entró al dormitorio donde estaban los cinco niños y se habría dirigido a la cama de uno de ellos, de sólo nueve años.

La Fiscalía indica que en ese momento el niño se quiso levantar de la cama, pero no pudo porque supuestamente el acusado lo detuvo y habría intentado abusarlo, pero no logró el objetivo por la resistencia de la víctima.

Según las autoridades, el sospechoso pretendió abusar del niño de nueve años, por ser considerado “el más pequeño y más cohibido”.

Pero al día siguiente el niño le comentó el hecho a uno de los profesores del Hogar Zacarías Guerra, quien a su vez lo informó al padre Magán.

El padre Magán aseguró que de inmediato conformó una comisión para investigar a lo interno y luego procedieron a denunciar el hecho, a las 5:00 p.m. del 14 de agosto.

El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla, consideró ayer que “existen méritos suficientes” para sostener la acusación en contra de Navas.

Según Sevilla, las autoridades del centro no descartan que los hechos hayan estado ocurriendo desde hace dos meses.

Según expresan las víctimas en sus relatos a las autoridades policiales, aunque el hecho llevaba tiempo, no lo denunciaron ni dieron aviso a ningún funcionario del centro, porque “lo miraban como un juego”.

“Hay corrupción de menores porque los estuvo induciendo a que se manosearan entre sí”, sostuvo Sevilla.

Tras la denuncia, con apoyo de médicos de una universidad privada, la Policía Nacional realizó una inspección en el lugar y comprobó que todos los niños están bien emocionalmente, aunque sufren “una situación estresante que jamás habían vivido”.

El vocero policial indicó que esta situación ocurrida en el Hogar Zacarías Guerra debe llevar a las diferentes instituciones a revisar y tomar medidas sobre el tratamiento de menores.

DIFÍCIL SITUACIÓN

El padre Magán comentó que los trabajadores del Hogar Zacarías Guerra se encuentran adoloridos por el hecho ocurrido dentro del centro, pero están afrontando la situación y velando para ayudar a los niños a superar la crisis.

“Los niños han reaccionado de una forma muy normal, están siendo atendidos por sus educadores. Todo el personal hemos quedado afectados, no cabe ninguna duda de que esto nos ha impactado. No nos hubiera gustado, pero ha salido y lo estamos afrontando”, dijo el sacerdote.

Según el padre Magán, el joven Denis Francisco Martínez Navas, el ex seminarista sospechoso de supuestos abusos sexuales con cinco menores dentro del centro, servía de apoyo al equipo de educadores del Zacarías Guerra. “Se le asignó apoyar al equipo de educación. Por ejemplo, si había que ir a jugar con un grupo de 20 niños tan inquietos, él ayudaba”, explicó.

ACTUÓ COMO PROGENITOR

El sacerdote, todavía afectado por el suceso pero más calmado que durante las investigaciones, trató de explicar el hecho.

“Lo que sé es que ha sido un intento de abuso. En el testimonio de los niños, él (Martínez Navas) no les puso las manos (a los infantes), no los manoseó. Estamos hablando de un intento de actos deshonestos, de vouyerismo (se refiere a cualquier tipo de satisfacción sexual obtenida mediante la visión). Eso lo determinará el Ministerio Público”, dijo el religioso.

Magán agregó: “Lamento que eso haya ocurrido acá (Hogar Zacarías Guerra) y en cualquier lugar que sucedan estos actos, porque el niño no es un adulto”.

El padre refirió que de los 110 niños que se atienden en el Hogar Zacarías Guerra, sólo cinco manifestaron haber sido afectados por Martínez Navas.

“Actué como padre de algunos de los cinco niños, porque no lo tienen”, dijo Magán.

También indicó que el personal de trabajo en el centro es poco y tienen medidas rigurosas para seleccionarlo.

“Se entrevista a la persona que quiere trabajar, exploramos su situación personal, indagamos toda la documentación de la situación policial y se le pone a prueba. No se escoge al azar a las personas”, señaló.

El sacerdote enfatizó que el centro nunca quiso ocultar información del hecho, sino que mientras el caso estaba bajo investigación, no se podían brindar declaraciones.

MIFAMILIA APOYA

La ministra de la Familia, Rosa Adilia Vizcaya, aseguró que el Hogar Zacarías Guerra es un centro muy responsable, donde lastimosamente no se pudo evitar el incidente.

“En el Zacarías no habíamos tenido ese tipo de situación que nos informaran. Ese ha sido un centro muy bueno, ha sido un centro donde sólo ingresan (los niños) con autorización de Mifamilia, es un centro subvencionado por nosotros. Ha tenido una buena atención a los niños y niñas que les hemos enviado, de manera que lamentamos esa situación”, dijo la funcionaria.

El Ministerio de la Familia acompañó el proceso de investigación desde un inicio.

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