El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aseguró ayer que está dispuesto a financiar la producción de biocombustibles en Nicaragua, al tiempo que el Grupo Pellas anunció que intensificará la “cosecha” de etanol a base de caña de azúcar.
Carlos Pellas, presidente del Grupo Pellas, defendió la producción de etanol, que el consorcio empresarial “cosecha” y exporta a través del Ingenio San Antonio, principalmente a Europa.
Al mismo tiempo confirmó que en septiembre viajará a Brasil, líder mundial en la producción de etanol a base de caña de azúcar.
Entretanto el presidente del BCIE, el nicaragüense Harry Brautigham, declaró en Managua que “el banco está muy interesado en apoyar proyectos de energía limpia y si hubiera la solicitud, la atenderíamos”.
El BCIE, uno de los organismos de la integración centroamericana, apoya financieramente proyectos de producción de biocombustibles en varios países de la región como Guatemala, Honduras y El Salvador.
Brautigham aclaró que esa entidad aún no tiene solicitud de parte de Nicaragua para financiar proyectos de energía renovables como la producción de etanol a base de caña de azúcar o de palma africana.
Pero destacó el potencial del país en este campo, así como la existencia de tierras para fomentar la producción de biocombustibles.
CUIDADO CON EL MAÍZ
Pellas añadió, entretanto, que el consorcio empresarial que representa está apostando fuerte a la producción de etanol a partir de la caña de azúcar.
No obstante, rechazó la producción de combustibles a partir del maíz, ya que ello no tiene rentabilidad y porque además sería “un problema alimenticio en el país”.
Pellas argumentó que no tiene lógica producir etanol del maíz, ya que los rendimientos desde el punto de vista de eficiencia energética, son menores.
El empresario informó que en septiembre realizará una gira de trabajo por Brasil, donde se reunirá con empresarios de la industria azucarera, para establecer vínculos de negocios para invertir en Nicaragua.
Empresarios brasileños mostraron recientemente interés de invertir en la producción de etanol en Nicaragua, a partir de las facilidades que ofrece el país para exportarlo a Estados Unidos, en el marco del Tratado de Libre Comercio (DR-Cafta, por sus siglas en inglés).