Fue un acto tan sencillo, que hasta se olvidaron de cantar el Himno Nacional.
Sin embargo, eso no le impidió al boxeador chinandegano Orlando Rizo, recibir con mucho orgullo la medalla de bronce que ganó en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro —hace poco más de tres semanas—, pero que no pudo recibir porque tuvo que viajar a Nicaragua, antes de la fecha programada para la ceremonia de premiación del torneo de boxeo.
Rizo recibió de manos de Julio Rocha, presidente del Comité Olímpico Nicaragüense (CON), la medalla de bronce, un diploma de participación en los Juegos y un premio metálico otorgado por el Comité, consistente en trescientos dólares. “Esto es lo que esperaba. Quería tener la medalla en mi cuello y me siento orgulloso porque puse en alto el nombre de mi pueblo”, comentó Rizo.
“Quería tener la medalla porque la gané con el sudor de mi frente y gracias a Dios esto se pudo lograr hasta ahora”, añadió el peleador, luego del acto organizado en las oficinas del CON.
Rizo fue premiado recientemente por la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.
En Brasil también recibió un premio económico por su labor. Pero la medalla era lo que más deseaba este joven peleador de 22 años.