Trabajadores de la empresa Frutales del San Juan, en la localidad de Palo de Arco, en las márgenes del río San Juan, encontraron la mañana de ayer 30 artefactos explosivos en las orillas del río, lo que provocó alarma entre la población que dio aviso a las autoridades militares y policiales.
El jefe del Destacamento Militar Sur (DMS) del Ejército de Nicaragua, Teniente Coronel DEM, Rafael Barahona, explicó a LA PRENSA que se trata de unas 30 granadas de mortero de 82 milímetros, de los que usaban las tropas del Ejército durante la guerra de los años ochenta.
Inicialmente se había dicho que se trataba de granadas de lanzacohetes antitanques del tipo RPG-7, sin embargo, luego de que las tropas del Ejército inspeccionaron las municiones se comprobó que eran de morteros.
“Son morteros de 82 milímetros, son bastante viejos, seguro alguien los dejó ahí en los tiempos de la guerra y ahora con la bajada de las aguas del río San Juan salieron a la vista, pero por antiguas y la exposición a la oxidación están inservibles, no obstante, estamos tomando todas las medidas de seguridad del caso por tratarse de explosivos”, dijo el jefe militar del sur.
Los explosivos fueron trasladados a San Carlos, donde serán destruidos.