La correspondencia que por 20 años intercambiaron la artista mexicana Frida Kahlo y su doctor Leo Eloesser, en la que se revela una relación afectiva entre ambos, estará al alcance de los seguidores de la famosa pintora.
Querido Doctorcito. Frida Kahlo y Leo Eloesser. Correspondencia es el libro que recoge todas las cartas escritas por ambos entre 1931 y 1951 y que saldrá a la venta hoy en México como parte de los proyectos en honor al centenario del nacimiento de la artista.
“Te beso las manos, chula, y la pata trunca, no sabes cuánto te echo de menos con tus enaguas tepehuanas y tus labios de carne viva”, le dice el galeno en una de las misivas.
La publicación fue posible gracias al descubrimiento en el 2004 de cientos de documentos guardados en diferentes partes de la casa en la que vivió Kahlo, conocida como la Casa Azul, hoy convertida en museo.
Allí estaban las cartas que le envió el doctor, mientras que las generadas por la pintora estaban en poder de la pareja del médico Joyce Campbell, quien luego de muchos años de negarse a revelarlas, en el 2002, cuando tenía 87 años, se las entregó al editor mexicano Juan Pascoe, quien conocía de su existencia.
Kahlo y Eloesser se conocieron en Cuernavaca en 1930.