Nexi Oneyda Zeledón Karlsson, quien perdió su brazo derecho en un accidente el año pasado cuando se desplazaba abordo de un bus de la ruta Jinotepe-Managua, pide justicia para que Carlos José Silva Rivas, conductor del autobús, pague su culpabilidad.
Zeledón Karlsson también demanda una indemnización justa ante la limitación que le dejó este accidente, porque la Federación de Transportistas Colectivos de Nicaragua (Fetracolnic) contempla en su tabla de indemnización por pérdida total de un brazo la suma irrisoria del 60 por ciento sobre la tarifa más alta, que es de mil dólares por daños a terceros.
En el accidente también resultó con quemaduras de primer grado en el brazo derecho, su hijo Kenneth Karlsson Zeledón, quien entonces tenía 9 años.
CHOFER AVENTAJÓ
Ambos viajaban de Managua hacia Jinotepe en el bus crema con rayas café, placas MO 564, de la Cooperativa de Transportes Unidos del Sur (Cootraus).
El accidente ocurrió el 12 de octubre del año 2006 a la 1:40 del día, a la altura del kilómetro 27 y medio de la Carretera Sur, en El Crucero.
Según testigos, el chofer aventajó a alta velocidad a un bus que bajaba pasajeros y al querer buscar su carril para no chocar de frente con el otro vehículo que venía en sentido contrario, dio varias vueltas resultando la tragedia.
ENDEUDADA
Nexi Oneyda dijo que se vio obligada a recurrir a un préstamo, que supera los diez mil dólares, para poder viajar a Suecia, recibir terapia psicológica y que le pusieran una prótesis para poder mitigar su discapacidad.
Explicó que estuvo tres meses en ese país para recibir el tratamiento y ahora que regresa a Nicaragua se da cuenta que, después de varios meses, el culpable del accidente sigue libre.
Recordó que ni el acusado, ni su abogado ni nadie de la cooperativa se presentaron al juzgado para enfrentar el juicio que se llevó en El Crucero.
El conductor Silva Rivas, que habita en Las Sierritas de Santo Domingo, de la miscelánea que lleva ese mismo nombre una cuadra al Oeste, fue procesado por el delito de lesiones culposas y psicológicas, en perjuicio de Zeledón.
Pero además en perjuicio de Olga María Guevara Vásquez y la joven de 17 años, María Inés Carballo, quien aún lucha para salvar su mano derecha, luego de múltiples operaciones que han dejado gastos de miles de dólares a su familia.
En el accidente resultaron lesionados 15 pasajeros.
Según indagaciones de los afectados, Silva Rivas es responsable de haber dado muerte a tiros a un ciudadano oriundo de Las Sierritas y de haber matado y atropellado mortalmente a otra persona. Por estos hechos tampoco ha pagado condena.
SUsPENSIÓN
Según cédula judicial del Juzgado de Distrito Penal de ejecución de sentencia y vigilancia penitenciaria de Carazo, el abogado Víctor Manuel Molina Mendoza, defensa de Carlos José Silva Rivas, procesado por el caso, promovió el incidente de suspensión de condena de su cliente y la revocación de orden de captura.
Esto fue notificado el 26 de abril de este año, mientras la señora Zeledón estaba fuera del país.
En esa ocasión el juez de El Crucero, Pablo Antonio Centeno, citó a las partes a una audiencia oral el 2 de mayo, a la que no dejaron participar a una hija de la afectada, para representarla en ausencia.
Para Zeledón Karlsson, a diez meses del accidente no se ha hecho justicia ni nadie se responsabiliza de los gastos y daños irreversibles que le causaron a su vida.