El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, negó el martes las acusaciones norteamericanas y británicas que implican a su país en el suministro de armas a los talibanes, en guerra contra el gobierno afgano, durante una breve visita a Afganistán.
“Dudo mucho que haya un ápice de verdad en esto”, declaró Ahmadineyad en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo afgano, Hamid Karzai, en Kabul. “Apoyamos el proceso político en Afganistán con todas nuestras fuerzas”, agregó el presidente iraní en su primera visita oficial a Afganistán, concluida a última hora de la tarde.
En septiembre pasado, al margen de la Asamblea General de la ONU, Karzai invitó a Ahmadineyad a visitar su país.
Según el jefe del Estado iraní, el más mínimo problema de seguridad en Afganistán repercute en Irán, donde se siente “el primer impacto”, puesto que los dos países comparten una frontera de unos mil kilómetros.
Tanto Estados Unidos como Gran Bretaña, que por sí solos han desplegado más de 30,000 militares en Afganistán, para apoyar el gobierno de Karzai frente a la rebelión de los talibanes, acusan a Irán de respaldar a los insurgentes islamistas.