Varios sectores del oficialismo no están de acuerdo con la reelección indefinida del presidente Evo Morales, como promueve la cúpula de su partido Movimiento al Socialismo (MAS) en su proyecto de constitución.
El jefe del bloque de los asambleístas del gubernamental MAS, Román Loayza, dijo que se opone a ese artículo, como otros constituyentes oficialistas que rechazan órdenes verticales, porque “las organizaciones vivas” del partido deberían tener posibilidades de analizar otras candidaturas.
La reelección indefinida es, además, rechazada tajantemente por la oposición, por considerar que de esa forma Morales buscaría mantenerse en la Presidencia, incluso utilizando al aparato del Estado para torcer la voluntad popular.
Loayza, uno de los referentes indígenas del MAS, declaró a la AP que la reelección puede alcanzar “una gestión más”.
“Después, se tiene que considerar a las organizaciones vivas, no puede ser permanente”, dijo.
En esa línea, la asambleísta Marcela Revollo, del Movimiento sin Miedo (MSM), aliado del MAS, indicó que su agrupación sólo acepta la reelección por una gestión más, de cinco años, pero no una indefinida.
“Nosotros estaríamos de acuerdo con una reelección de una gestión más, después de la aprobación de la Asamblea Constituyente (...)”, dijo Revollo a la AP.
Se refirió a que tras la clausura de la Asamblea, en diciembre, y la convocatoria a dos referendos, el último y aprobatorio posiblemente en octubre del 2008, podría llamarse a elecciones.
En tanto, el dirigente de los asambleístas de la principal fuerza opositora Podemos, José Aruquipa, declaró a la AP que, según ha dicho el líder de esa agrupación y ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), la agrupación podría apoyar la reelección sólo para un período más, y bajo la condición de que Morales renuncie seis meses antes de las elecciones.
“El prorroguismo del MAS es una copia del chavismo totalitario de Venezuela y esta propuesta (la reelección indefinida) es la ratificación final de que el MAS pretende utilizar a la Asamblea Constituyente como un instrumento político, para satisfacer sus afanes totalitarios. Podemos la rechaza”, indicó.
Loayza también señaló que la Asamblea se encuentra paralizada debido a la pugna entre La Paz y la sureña ciudad de Sucre, donde sesiona el foro, por la sede del Ejecutivo y el Legislativo. Ambos poderes se fundaron en la antigua capital de Sucre, pero se trasladaron a La Paz en 1899, tras una guerra interna de baja intensidad.
Indicó que el MAS trabaja para conformar una comisión donde estén representados los nueve departamentos del país, en busca de lograr allí un acuerdo y evitar que la confrontación entre asambleístas de ambas regiones impida, como en los últimos días, sesionar al pleno de la Constituyente.
La reelección indefinida está planteada en el proyecto de constitución que el MAS dio a conocer el lunes.
El documento incluye también otros polémicos artículos, como uno que declara a Bolivia como Estado “plurinacional”, conformado por 36 nacionalidades indígenas, con derecho a gobierno y territorio propios, lo que a juicio de la oposición llevará a Bolivia a la secesión.