Un estadounidense reclama un millón de dólares a una floristería por haber enviado a su domicilio una carta de agradecimiento por un envío de una docena de rosas... destinadas a su amante. El problema fue que la esposa del demandante descubrió así el regalo y la existencia de la amante, indicaron fuentes judiciales.
El cliente y ahora demandante, Leroy Greer, afirma que el mensaje de la florería rompió su matrimonio. El 6 de agosto presentó así una demanda en un tribunal de Texas (sur) contra la empresa “1-800 Flowers.com”.
Greer encargó en abril por teléfono una docena de rosas y un peluche por un monto de 100 dólares, para su amante.
Pero varios meses más tarde, la florería envió un mensaje al domicilio de Greer para agradecerle ese pedido. Esa carta fue encontrada por su esposa, que llamó a la floristería para obtener detalles sobre el envío. La empresa le envió entonces una copia del recibo, acompañada de la nota dirigida por su esposo a su amante, así como el nombre y dirección de ésta última.
“Sólo quería decirte que te amo y que cuentas mucho para mí”, rezaba el mensaje del marido infiel.
La esposa de Greer pidió el divorcio, utilizando ese mensaje como prueba de la infidelidad de su marido.