Aún cuando en esta campaña ha sido difícil apreciar destellos del impactante material que motivó a los Rangers a retener a Vicente Padilla por tres años más, el interés que provoca en el país cada vez que sube a la colina, parece estar intacto.
Ahora que Denis Martínez permanece en el recuerdo, Marvin Benard ha cerrado su ciclo y Devern Hansack sigue a la espera de una seña, Padilla se ha convertido en el único nexo sentimental entre la afición pinolera y las Grandes Ligas.
Por tal razón, los 54 días que ha estado en la lista de lesionados se han sentido como una eternidad.
Pero la espera llegará a su fin hoy a las 6:35 de la tarde, cuando se mida a los Royals de Kansas City, en su retorno al equipo grande, tras una irritación en el tríceps de su brazo de lanzar, que lo sacó de circulación desde el pasado 21 de junio.
Padilla subirá al montículo cubierto por las interrogantes naturales de todo lanzador que viene de una etapa de rehabilitación. “Sabremos cómo está hasta que lo veamos lanzar”, dijo con mucha prudencia el manager Ron Washignton. Y así es. Hasta hoy vamos a descubrirlo.
Vicente (3-8 y 6.69) tendrá como rival al derecho Gil Meche (7-10 y 3.95), quien al igual que el nica fue firmado en la entretemporada y trata de demostrar que resultó una buena inversión para Kansas.
Estos Royals no son los de la época de George Brett, Hal McRae y Willie Wilson. Tampoco tienen a un Carlos Beltrán en su alineación, pero con Mark Teahen, Bill y Butler, David DeJesús y Alex Gordon, son capaces de amargarle la noche a cualquiera.