Las recientes declaraciones del diputado Javier Vallejos, con relación al caso de su colega Bolaños Davis, me confirman la imperiosa necesidad que tiene esa alianza de asesores con experiencia. En un artículo en estas mismas páginas le recomendaba a la bancada de la ALN que sus diputados por ser en su gran mayoría noveles, les faltaba la astucia del ¿cómo? el ¿cuándo? y el ¿por qué? a la hora del debate parlamentario. Esto sólo lo superarían, les decía en esa ocasión, con asesores parlamentarios que tuvieran experiencia política y capacidad de análisis.
Los continuos tropiezos que se aprecian por parte de la bancada de los ALN, confirman mi apreciación inicial. Si los diputados de la alianza del señor Montealegre quieren tener más peso político y mayor éxito a la hora de proponer nuevas leyes, tienen que hacer un cambio radical en su quehacer parlamentario.
El juego de la pelotita que da título a este artículo es un juego que tiene tres actores. Uno que manipula las tapitas mientras repite incesantemente la frase de “dónde está la pelotita”, luego deja quieta las tapitas y es aquí donde entra en juego el otro participante, este quien aparenta no conocer al manipulador, en un alarde de inocencia levanta una tapita aprovechando un supuesto descuido del manipulador y apuesta todo su dinero a una de las otras dos tapitas y por supuesto que pierde. Es aquí donde entra en juego el tercer participante que es el que al final termina apostando su dinerito a la única tapita que aparentemente tiene la pelotita, pero resulta que tampoco aquí estaba la pelotita. El final del juego es cuando el incauto se aleja rascándose la cabeza sintiendo que se aprovecharon de él “aceptando con resignación que se le cayó el zapote”.
Para aquellos que les gusta el análisis político, los invito a que lean el libro El Padrino, analicen el significado de las palabras “respeto y terror” que aparecen en el mismo, una vez que lo hayan hecho. tendrán que coincidir conmigo que el caso del diputado Bolaños Davis es tristemente la crónica de una muerte anunciada, que fue la presión de las bases del PLC más el mandato de la convención, unida a la férrea defensa de la institucionalidad por parte de los diputados Quiñónez, Maximino y Pallais. Lo que obligó al pacto a montar el acto de la pelotita.
Sin ser pitoniso puedo asegurarles que la Corte Suprema de Justicia aceptará pronunciarse sobre el recurso innominado, para luego de un tiempo relativamente corto, emitir una resolución que tendrá los mismos resultados que arrojó la decisión del Consejo Supremo Electoral. El dulce que se ofrecerá a la bancada de la ALN y al pueblo, será la ofensiva que el máximo líder de los PLC orquestará; para que su bancada impulse la derogación de los consejos populares ciudadanos, con la certeza que un amparo por parte del FSLN a dicha derogación, enviará el caso a su CSJ. Este debate más el intento de la derogación de la ley marco y la intención de presupuestar a Petronic, convertirán en historia el caso Bolaños Davis.
Pareciese que a nuestro pueblo se le ha olvidado que hay dos derechos sagrados con que nace todo ser humano, el primero es el derecho a la vida, el segundo es el derecho a la propiedad privada. Ambos se han convertido para desgracia de los nicaragüenses en una concesión del pacto, cambiar ese estatus debería ser el reto de los que anhelamos un estado de derecho.