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Sembrar la semilla
Ileana Terán Hidalgo
La autora es maestra de educación

¿Sembrar qué semilla? Se preguntarán de inmediato. ¿La de un árbol o de un fruto? Me refiero a la semilla de conocimientos nuevos sobre nuestros adultos mayores. Es el grano que hay que plantar en la mente de los niños, jóvenes y maestros(as), en nuestras escuelas y con los conceptos apegados a la verdad, a la realidad sobre el adulto mayor “llamado persona de la tercera edad”.

El problema permanente en nuestro entorno social es el concepto estereotipado, los mitos y la desvalorización de los adultos mayores que se transmiten a través del tiempo y tienen consecuencias reales en su calidad de vida.

Recientemente observé dos situaciones que involucran a diferentes generaciones, que sirven para ilustrar el problema mencionado y de donde extraigo las reflexiones necesarias.

La primera se dio cuando esperaba a mi hija en el aeropuerto. Al lado estaba una familia formada por dos jóvenes, su hijo de unos ocho años y una señora bastante mayor. El niño se dirigió a ella con un irrespeto total, sin que hubiera reacción alguna de los padres porque me imagino que ese es el trato cotidiano. Me quedé con un nudo en la garganta viendo como la señora mayor, quien supongo era la abuela, no reaccionó, aceptando el maltrato con dolor y pena.

La segunda situación se dio en un banco en donde había una fila larga, a la cual se dirigió una señora de unos 85 años, con su bastón y lento caminar. Se ubicó muy educadamente al lado para ver quién le cedía por un momento su espacio. La persona que estaba de primera en la fila y que tendría aproximadamente 40 años, eludió la mirada de la señora, (como de una madre mayor, una abuela, llena de inteligencia, sabiduría, comprensión y a la vez de esperanza), dejando un sabor de descontento en nosotros acentuado por su calidad de educanda que según supimos era.

Estos dos ejemplos nos muestran que es urgente para nosotros mismos, por nuestro país, que trabajemos por un cambio en la dirección que señala el sociólogo Alberto Viveros: Es mediante la capacitación que se dará a conocer la necesidad de construir un marco revalorativo de la vejez, desvirtuar los estereotipos negativos de la misma, demandar calidad en las prestaciones de servicios públicos y reivindicar los aportes de los mayores al desarrollo social.

De acuerdo con lo anterior, es urgente reivindicar la función social y económica del adulto mayor, reconocer el rescate del trabajo de filigrana de jícaros en Rivas en los años ochenta, un gran aporte que ayudó a preservar nuestra cultura, nuestra historia, reactivar la economía e incrementar los ingresos económicos de muchas familias en la zona. ¿Quiénes fueron las que trabajaron en esto, si no las abuelas, las personas mayores?

En este sentido, también debo mencionar los bordados y calados en textiles de Masaya y de Granada, que están por desaparecer.

El mejor ejemplo para reafirmar la importancia del adulto mayor es mi madre, que participó activamente en la Fundación de la Universidad de la Tercera Edad (Funite), y a los 83 años aprendió computación y escribió el libro Crónicas de Estelí, después de diez años de investigación.

Nicaragua tiene un envejecimiento incipiente es decir : tenemos porcentajes que oscilan entre el 5 y 7 por ciento de personas de 60 años y más para el año 2000 y se espera entre 15 y 18 por ciento para el 2050. El envejecimiento de la población se debe a que en los últimos años la población ha continuado su notable transición de unas tasas de natalidad y mortalidad muy elevadas a unas bajas

Mi reflexión sobre este tema es que es necesario sembrar la semilla de conocimientos sobre esta etapa de la vida de los mayores para que sean valorados y que sus derechos sean respetados.

Ya existe una generación de gerontólogos graduados en la Universidad Juan Pablo II con la Universidad Pontificia de Chile que tienen la mística de servir y apoyar para un mejor andar en este camino.

Si capacitáramos sobre el tema de gerontología desde temprana edad a la población se garantizará para todos un envejecimiento exitoso, saludable, que sería similar a un jardín lleno de árboles jóvenes combinados con otros cuyos tallos están fortalecidos con la sabiduría que da el tiempo.

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