Eddy Talavera no pudo robarse un jonrón de Stanley Loáisiga, pero con uno propio en el fondo del décimo inning le dio a los Indios Bóer una vibrante victoria de 6-5 sobre los Tiburones del Granada, ayer en el Estadio Nacional Denis Martínez.
Fue uno de los mejores partidos de la temporada, en el cual se pudo apreciar de todo. Desde buenas ejecutorias defensivas de parte de ambos equipos, pasando por un momento intransitable de Oswaldo Mairena en la colina, hasta caer a los jonrones en el cierre de juego, que tuvo un final de película.
Los granadinos abrieron el marcador en la primera entrada con cuatro carreras, dos de ellas por hit de Marvin Garay.
Los Tiburones pusieron a dos corredores a bordo en la segunda entrada para explotar al abridor Freddy Corea y el relevista Oswaldo Mairena le metió más leña al asador con un boleto a Jimmy González.
Sin embargo, Mairena se creció al punto de sacar la entrada sin permitir carrera, iniciando una hilera de 18 bateadores retirados en fila.
Mientras tanto, el Bóer vino desde atrás y marcó dos carreras en el segundo, agregó una en el tercero y emparejó la pizarra 4-4 en el quinto. Juan Oviedo empujó dos y Danilo Sotelo anotó dos en el contragolpe.
La tribu se fue arriba 5-4 en el cierre del séptimo, con hit empujador de Humberto Macías frente a Oscar Gómez.
No obstante, el zurdo Mairena perdió el encanto repentinamente y en el octavo fue sacudido por jonrones consecutivos de Stanley Loáisiga y Norman Cardoze, que le dieron vuelta a la pizarra y colocaron a los visitantes adelante 6-5.
El Bóer no se dio por vencido y niveló la pizarra frente al rematador José Luis Sáenz con sencillos del dúo dinámico, Sotelo y Oviedo, más un elevado de sacrificio de Ramón Flores, y en el décimo dejaron en el campo a los escualos con el proyectil de Talavera contra Julio Raudez.