La Policía del Distrito Dos informó ayer sábado que todavía no tienen el móvil que motivó a un ciudadano propinarle cuatro balazos a su compañero de tragos, después que ambos salían la madrugada de ayer de un bar de Managua.
Según versión de un agente que investiga el caso, la víctima Ramón Ernesto Hernández, de 24 años, vendedor del Mercado Oriental, llegó al bar La Fritanga, en Batahola Norte, en compañía de José Santos Taisigue, de 37 años, y otras dos personas, entre ellas una mujer.
Los cuatro estuvieron aproximadamente 40 minutos en el interior del bar y cuando salían se dio una discusión entre Hernández y Taisigue.
Según el agente que investiga el homicidio, José Santos Taisigue sacó una pistola y sin decirle nada le propinó a Ramón Ernesto Hernández dos impactos de bala a quemarropa que le impactaron en el abdomen.
Al recibir el impacto, el herido todavía salió corriendo, pero fue alcanzado por dos proyectiles más en la espalda, cayendo gravemente herido en el pavimento, a 10 metros de la puerta principal del bar.
La Policía del Distrito Dos desconoce el móvil del crimen, porque el detenido José Santos Taisigue no dijo nada sobre los motivos que lo llevaron a dispararle a Hernández.
La Policía aún no ha logrado la captura de otro hombre que andaba con el supuesto homicida, así como de la mujer que los acompañaba.
Según la Policía, la víctima y su victimario eran amigos y por eso descartan que el móvil del crimen haya sido una pasada de cuenta, porque los dos sujetos andaban tomando licor juntos.
Un trabajador del bar La Fritanga, quien omitió su nombre, dijo que la víctima y el victimario estuvieron discutiendo por un celular y después cuando salían del local uno sacó la pistola y sin mediar palabras le disparó.
Ramón Ernesto Hernández habitaba en el asentamiento Germán Pomares, ubicado del kilómetro 10 de la Carretera Vieja a León, cuadra y media al norte, en Managua.
Linda Anielka Páramo, de 27 años, esposa de Ramón Ernesto Hernández, se presentó a interponer la denuncia en la Policía del Distrito Dos y al mismo tiempo dijo que recibió una llamada anónima en la que le manifestaban que a su marido lo habían baleado.