El famoso actor de “Vaselina” regresa al cine con una nueva comedia musical, interpretando a una mujer con sobrepeso
Pocos se imaginan al varonil protagonista de Fiebre de Sábado por la Noche y Grease (Vaselina), vestido de mujer. Sin embargo, el buen sentido del humor de John Travolta lo llevó a decidirse por aceptar el papel de Edna Turnblad en la versión cinematográfica de la legendaria comedia musical de Broadway Hairspray. Después de todo, ningún otro actor en Hollywood ha impuesto tantos éxitos musicales como él. Y si lo disfrutamos bailando por última vez, al lado de Uma Thurman en Pulp Fiction y Be Cool, era hora de recuperar el lado musical, aunque sea desde un gracioso lado femenino.
La transformación es realmente asombrosa y si no fuera tan conocido, resulta muy difícil saber que detrás del personaje de Edna en Hairspray, está realmente John Travolta. Con un elenco superestelar, él (como ella) interpreta a la madre de una simpática gordita (Nikki Blonsky) que se presenta en un concurso de baile en TV, después que el padre (Christopher Walken) la impulsa a luchar por sus sueños. Queen Latifah se destaca como la conductora del programa de TV en versión “color” y Michelle Pfeiffer es la envidiosa gerente de programación que pretende proteger el estrellato de su hija dentro del famoso programa de TV.
¿Le costó decidirse a filmar otro musical después de tantos años?
Hace 35 años que conozco al director, cuando los dos teníamos cinco años (riéndose). Hace años que vienen intentando incluirme en algún musical, incluyendo la película Chicago que desafortunadamente rechacé tres veces. Esta vez me dijeron que no me iban a dejar ir hasta que yo entendiera la idea. Me tomó un año y dos meses decidirme y después de varias reuniones terminé diciendo que sí, por todas las buenas razones. Había una buena idea para lograr que funcione la película. En los musicales es preciso tener una buena idea porque si no, no sirve. Cada sector en un musical o una comedia tiene que estar preparado en un 100% porque si no se derrumba por completo. Y en este caso, tuve todos los sectores y el elenco perfecto para que suceda. Por eso acepté.
¿Se divirtió disfrazándose de mujer, especialmente una mujer bastante subida de peso, como el personaje de Edna en Hairspray?
En cierta forma me pareció lógico enfrentar temas grandes con herramientas grandes, con enormes pechos y un gigante trasero. En el estudio, me sentía atacado constantemente. Todos querían tocarme (se señala el pecho) y no me importaba. (Riéndose) Te diría que como mujer soy bastante fácil. Los invitaba a que probaran o sintieran mi busto. No me importaba ser un objeto sexual para los demás. Así me sentí con ese vestuario. (Sigue riendo) Christopher Walken dice que a él nunca le tocó besar a una mujer en el cine y la primera vez que lo hace, justo lo tiene que hacer conmigo.
¿Aprendió algo de las mujeres? ¿Se inspiró en alguna mujer en particular?
Me inspiré en bastantes mujeres. Sofía Loren, por ejemplo. Pero aprendí que la mujer tiene muchísimo poder. Aun cuando lo finjas, como lo hacía yo con mi disfraz, sentí que yo tenía muchísima influencia. Las mujeres realmente tienen poder en diferentes áreas y es lo que yo descubrí principalmente. Y el hecho de ser un objeto de atracción... tampoco voy a negar que yo no haya vivido gran atención como estrella de cine a lo largo de estos años, pero la clase de atención es muy diferente. Hubo gente que intentó seducirme, aún con el exceso de peso. (Se ríe) Y me gustó.
¿Su madre trabajaba como maestra de teatro cuando usted recién descubrió la actuación?
Sí.
¿Y ella también fue su representante como el personaje de Edna en Hairspray?
(Sonríe) No, pero mi madre tuvo bastante influencia porque conocía a un grupo grande de teatro que se presentaba en Nueva York y nuestra ciudad de Nueva Jersey. Ella los conocía bien y al principio les dijo: “Tengo un hijo de 12 años y creo que es bastante natural. Me gustaría que le tomaran una audición en su próxima obra de teatro”. Era la obra Who’ll Save the Plowboy?, de Frank D. Gilroy, excelentemente escrita. Y conseguí aquel personaje. Es decir que a los 12 años, ella fue quien me introdujo en el teatro. Yo había conseguido mi primera audición, gracias a un excelente y efectivo movimiento de mi madre.
¿Y hoy? ¿Cómo es posible que se haya negado durante tanto tiempo a filmar más musicales, habiendo tenido tanto éxito al principio de su carrera? ¿Tenía miedo de competir con usted mismo en Fiebre de Sábado por la Noche o Grease?
¿Cómo iba a poder competir contra uno de los mejores roles masculinos en la historia de los musicales? Es muy fácil contar los buenos roles masculinos que hay en todos los musicales. Además de Dannny Zuko en Grease, debe haber sólo tres o cinco grandes personajes que un hombre puede representar. Y también son escasos. Después de haber hecho el mejor musical en la historia, que es Grease, necesitaba una buena razón para repetir algo parecido, porque también quiero mantener aquel lugar en la historia. No quise cometer un error al hacerlo. Y me tomó 27 años volver, porque te repito que no quise equivocarme. Y supongo que una buena forma de hacerlo fue buscando algo lo suficientemente inesperado como para crear otro tipo de impacto.
¿Qué factores de actualidad cree que mantiene una historia de los años 60 como Hairspray, medio siglo después?
Los tiempos siguen cambiando pero hay una era que para mí no tiene edad. Personalmente, me gusta cómo la película mantiene los temas en forma liviana, sin tampoco tomarlos tan en serio. En los musicales es necesario, a menos que hagas Cabaret que a mi parecer es el mejor musical de todos los tiempos y aún ellos manejaron temas importantes en una forma lo suficientemente interesante como para no hacerlo tan pesado. Hairpray trata temas que antes habían sido importantes y todavía lo siguen siendo, pero al mismo tiempo nos divertimos con ello. Me gusta porque a veces se logra un mejor mensaje si el planteo llega más liviano.
¿Habrá que esperar otros 27 años para verlo en otro musical... vestido de mujer?
Sólo si filmamos una segunda película de Hairspray.