El patrocinio de las empresas privadas, la promoción en los medios de comunicación y la fanaticada, son los tres vectores que han hecho que Nicaragua se haya convertido en los últimos tres años en potencial para la industria del espectáculo, según opinan representantes de tres productoras artísticas que trabajan en el país.
Cristhian Chavarría, productor artístico de Dolphin Producciones, asegura que la competencia de las productoras ha abierto las puertas a este mercado.
Dolphin ha hecho posible la llegada al país de artistas de la talla de Ricardo Arjona y Wisin y Yandel.
Por su parte, Isidro Gadea, productor artístico de Nicamexsa, afirma que aun cuando se tiene apoyo, las productoras “se las juegan todas con la organización de los conciertos”.
Nicamexsa es una empresa ciento por ciento nicaragüense y ha traído artistas como los mexicanos Marco Antonio Solís, Christian Castro y a la chilena Miriam Hernández.
“Ahorita estamos en pañales”, aseguró Gadea refiriendo que a Nicaragua aún le falta mucho para comparar su mercado del espectáculo con el del resto de Centroamérica.
Luis Boniche, de Premier Producciones, que ha traído a Daddy Yankee y a Air Supply, no deja de ser optimista y manifiesta que el país va por buen camino en cuanto a espectáculos se refiere.