Cuba recordará el próximo lunes el 81 cumpleaños de Fidel Castro sin grandes festejos, con el líder aún luchando contra una enfermedad que lo mantiene alejado del poder desde hace un año y de cuya salud no se sabe nada nuevo.
Hasta ayer las autoridades no habían convocado a ningún festejo, y sólo están previstas actividades aisladas de organizaciones sociales y políticas, y brigadas latinoamericanas, aunque no se descartan sorpresas.
“Sin pena y sin gloria (el cumpleaños). Nada extraordinario, hasta ahora no han dicho nada. Ya no es el centro”, dijo una joven de 32 años que regaba su jardín en el barrio de Miramar y quien prefirió no dar su nombre.
Fidelista a morir, Amelia Suárez, de 36 años, educadora de una guardería infantil de El Vedado, recuerda que Fidel “siempre ha manejado su vida íntima a discreción, aunque a veces queremos saber más de su salud”.
SE APEGA A REFLEXIONES
Castro llega a los 81 años dedicado a escribir sus Reflexiones del Comandante en Jefe, publicadas en el diario oficial Granma desde el 29 de marzo, donde trata diversos temas, aunque siempre termina enfilando los cañones hacia Estados Unidos.
Acosado, como dijo recientemente, por las preguntas sobre cuándo volverá a funciones, Castro aseguró que se le consulta “cada decisión importante”.
“¿Qué haré? Luchar sin descanso como lo hice toda la vida”, dijo sin responder a la incógnita, lo cual fue interpretado por muchos cubanos como que no regresará más, incluso aunque mejore de salud.
Durante su reclusión médica, Castro sólo ha aparecido en fotos y en ocho vídeos, luciendo primero en pijama y luego un traje deportivo, pero no de verde olivo, señal inequívoca para los cubanos de que aún no está bien.