CABO CAÑAVERAL, Florida.- El transbordador Endeavour se acopló este viernes a la estación espacial internacional luego de realizar una maniobra orbital que permitió una inspección detallada para detectar si había daños causados por aislamiento térmico desprendido durante el lanzamiento.
Con el comandante Scott Kelly en los controles, el Endeavour se acercó a la estación espacial y se acopló cuando las dos naves estaban sobre el Pacífico Sur. El transbordador y sus siete tripulantes, incluyendo la profesora Barbara Morgan, estarán en la estación al menos una semana.
Cuando el Endeavour estaba a unos 190 metros de distancia, Kelly maniobró la nave en una vuelta completa hacia atrás para que los tres residentes de la estación pudieran fotografiar la panza del transbordador. Esa maniobra se volvió parte usual del procedimiento luego del desastre del Columbia.
La NASA está especialmente deseosa de analizar las imágenes digitales detalladas y el vídeo colectado durante la vuelta, a causa de preocupaciones por los tres pedazos de aislamiento térmico que pudieran haber golpeado al Endeavour durante el lanzamiento el miércoles. Se piensa que dos pedazos golpearon el ala derecha de la nave.
Los gerentes de la misión no sospechan ningún daño grave, e hicieron notar que los tres fragmentos desprendidos eran demasiado pequeños. Pero no desean desestimar la posibilidad de daños, especialmente en las alas, que es precisamente lo que sucedió al Columbia hace cuatro años.
El astronauta Clay Anderson, uno de los tres residentes en la estación espacial, tomó imágenes de vídeo del Endeavour en su maniobra, mientras que los dos cosmonautas rusos tomaban numerosas fotografías con cámaras equipadas con lentes poderosos.
El Endeavour llevó a la estación varias nuevas piezas, entre ellas una viga de dos toneladas que será conectada al puesto orbital el sábado.