NUEVA YORK.- Las autoridades de la ciudad de Nueva York han cedido a la presión de los familiares de las víctimas de los atentados del 11-S para que, como todos los años, esa fecha se conmemore en la fosa que dejaron las Torres Gemelas, pese a que ya está plagada de grúas, camiones y otra maquinaria pesada.
Un mes antes de que se cumplan seis años de los atentados que devastaron el mítico World Trade Center, que dejaron cerca de tres mil víctimas, sus familiares se han reunido con el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, para que los actos de conmemoración tengan lugar donde siempre se han celebrado.
Las autoridades neoyorquinas se negaban ha permitir el paso a la fosa, porque las obras de reconstrucción comenzadas en la "zona cero" hacen que la celebración de este año pueda no ser segura, dada la gran cantidad de personas a las que congrega.
Durante años, la zona ha permanecido prácticamente vacía, pero la Autoridad Portuaria de Nueva York, dueña del terreno, ha iniciado las obras de construcción de nuevos rascacielos y un monumento conmemorativo, por lo que ahora está llena de máquinas y material pesado.
Sin embargo, ante la insistencia de los familiares de las víctimas, se ha establecido que durante la ceremonia de conmemoración, los asistentes podrán descender a la fosa.
"Durante la reunión, los familiares propusieron que se les permitiera un acceso al nivel inferior muy limitado y controlado, algo que la Autoridad Portuaria de Nueva York consideran factible", apuntó Bloomberg a través de un comunicado.
Muchos de los fallecidos en los atentados no han podido ser identificados porque no se han encontrado sus restos, por lo que la fosa de la zona cero y la roca de su suelo representa para sus familiares la tumba donde están enterrados y, por lo tanto, el lugar donde ir a llorarlos.