Irán ha sido objeto de dos sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, siendo la primera la número 1737 del 23 de diciembre de 2006 que en su parte conducente exige entre otras cosas y las que más se destacan: a) Irán debe sin demora suspender la proliferación del uranio que incluye la investigación y desarrollo de forma verificable por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). b) Irán debe dejar acceder a la OIEA la verificación in situ. c) Que todos los Estados miembros deben de dar prueba de vigilancia de las entradas a sus territorios de personas consideradas relacionadas a los programas nucleares y de misiles y deben notificar al consejo de seguridad. d) Decide que todos los Estados miembros deben dar prueba de vigilancia e impedir la enseñanza y la formación especializada de ciudadanos iraníes en su territorio en materias que podrían contribuir a los programas nuclear sensibles. Asimismo se solicitó por un período de sesenta días al Director de la OIEA que emitiera un informe sobre el cumplimiento de la resolución nº 1737. Siendo que Irán no acató la primera resolución se tomó la segunda Nº 1747 se reafirma la primera sobre todo la suspensión de la actividad nuclear bajo la resolución de la Junta de Gobernadores GOB/2006/14, en esencia pide a todos los Estados miembros no sólo la vigilancia sino el ejercicio de comedimiento a la entrada en su territorio de personas en tránsito vinculadas o presten apoyo a actividades nucleares y notifiquen al consejo de seguridad.
Curiosamente el presidente de Irán estuvo en nuestro país en dos ocasiones dando un discurso desafiante a todas las naciones desde nuestro territorio, asimismo curiosamente el Gobierno ha dado una bienvenida muy calurosa, siendo que Irán ha pedido oficialmente la apertura de su embajada en nuestro país, siendo la primera embajada en la región de Latinoamérica. Creo oportuno considerar que Nicaragua debe tener relaciones cordiales con todo país, sin embargo en situaciones en que la ONU exhorta e invita a tomar medidas beligerantes para evitar un conflicto mundial, se debe ser firme en nuestra posición como Estado miembro, y sobre todo un país con vocación pacífica de resolver sus diferencias. Nicaragua no debe dar sospecha ni duda alguna de su voluntad en contribuir al mantenimiento de la paz mundial, y esta acción debe emanar del Gobierno. Pero ¿qué hacer si el Gobierno no da ni expresa su posición oficial? ¿Quién debe pronunciarse? A la posibilidad de que el Gobierno no notifique al Consejo de Seguridad le corresponde al Poder Legislativo hacerlo siendo que este poder ostenta la legitimidad democrática por tener la representación de todos los partidos políticos.
Por otra parte Nicaragua debe contribuir a la estabilidad mundial y podría apoyar la iniciativa presentada por los países de Alemania, China, Federación de Rusia, Francia, Reino Unido de Gran Bretaña, Irlanda del Norte y los Estados Unidos para alcanzar una solución negociada, presentada en junio del 2006 bajo la resolución Nº S/2006/521, siendo acogidas por el Consejo de Seguridad en la resolución Nº 1696 estando vigente y aún como el único camino más viable para todos los países miembros de la ONU.
Nicaragua es un país que hace y quiere la paz. La paz sin justicia no es paz.