Gunther Guido Ortega y Rolando Siézar deberán enfrentar el próximo 23 de octubre un juicio oral y público por los delitos de asesinato, lesiones y asociación ilícita para delinquir, decisión que fue tomada por el juez de Audiencias, Diógenes Dávila Dávila, por considerar que existían elementos de prueba suficientes para remitir la causa a juicio.
El juez Dávila mantuvo la prisión preventiva para los dos acusados. Ambos imputados, junto a Luis Medina Amoreti, Víctor López y Jeffrey Villagra, fueron acusados por la Fiscalía luego de que el pasado 28 de julio se produjera un encontronazo entre dos bandas, presuntamente de narcotraficantes, que dejó como saldo la muerte de un policía encubierto.
Cabe destacar que Medina Amoreti no ha enfrentado aún el inicio del proceso pues se encuentra interno en el Hospital de Rivas, tras haber sufrido lesiones de gravedad el día en que ocurrieron los hechos. En tanto, Víctor López y Jeffrey Villagra están prófugos.
Uno de los aspectos que fue criticado por la defensa de Guido y Siézar, fue la testifical de José Ángel Sandino Gonzaga, un ciudadano sanjuaneño que, según la acusación formulada por la Fiscalía, participó en la planificación de la transacción que se realizaría el 28 de julio pasado, pero al final este fue propuesto como testigo.
Sin embargo, la defensa de ambos imputados consideró “incoherente” la acusación formulada por la Fiscalía porque entre otras cosas, a su consideración no debió tomar en cuenta el testimonio de Sandino Gonzaga, considerando sus antecedentes (que dijo llevará a juicio).
LA DENUNCIA
En su acusación, la Fiscalía relató que el pasado 17 de julio, en Chinandega, iniciaron los contactos entre José Ángel Sandino Gonzaga y Gunther Antonio Guido, para desarrollar un plan de comercialización de droga que se realizaría el 28 de julio.
“En la actividad estaban inmersos José Ángel Sandino Gonzaga y Rommel Antonio Ochoa como compradores y Rolando Siézar fungía como vendedor identificándose a Gunther como el contacto con el vendedor”, dice la acusación.
El 25 de julio, según la acusación, Rolando Siézar, Víctor José López Benavides, Luis Amoreti y Gunther Guido “planificaron emboscar a los compradores de la droga (la banda donde estaba el policía infiltrado) y robarles el dinero con el cual comprarían dicha sustancia”.
En el encontronazo, además del policía muerto, resultaron heridos Rommel Antonio Ochoa (quien está en Managua y ha sido propuesto como testigo) y Medina Amoreti.