En sus investigaciones, la comisión especial del Ministerio de Gobernación confirmó que mientras la mayoría de los más de dos mil internos de la Cárcel Modelo, de Tipitapa, realizaban sus necesidades fisiológicas a través de un hueco construido en el piso de las celdas, un grupo privilegiado lo hacía en inodoros.
Fuentes extraoficiales confirmaron a LA PRENSA, que aunque el hecho no debería ser considerado un privilegio desde el punto de derechos humanos, es rechazado porque esto ocurría como resultado de tráfico de influencias.
Los funcionarios confirmaron que en la penitenciaría encontraron celdas que cuentan con inodoros, lavamanos, y una donde hasta recién instalaban un lavador para trastos de cocina, lo cual quedó sin concluir pues coincidió con el inicio de las investigaciones.
Hasta el momento de la investigación realizada en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN) sólo se conoció en la presente semana, una nota de prensa a través de la que se dieron a conocer los cambios efectuados, pero no se profundizó en los resultados de la misma y que según fuentes extraoficiales reveló presunta corrupción.
Hasta ahora oficialmente se conoce que fueron cinco los funcionarios de menor grado dados de baja deshonrosa por esta causa, y de forma extraoficial el retiro anticipado del subdirector Darwin Centeno, lo cual aún no ha sido oficializado por el Ministerio de Gobernación, aunque de forma implícita lo aceptan al nombrar un nuevo subdirector.
Las versiones extraoficiales también indican que el SPN fue descabezado por el acercamiento que en su momento existió entre sus autoridades con el ex presidente Arnoldo Alemán cuando estuvo preso.
HALLAZGOS CONOCIDOS
Según el informante, entre las celdas acondicionadas está una donde durante dos días permaneció Alemán, en la galería de los valetudinarios y enfermos crónicos, mientras le acondicionaban otro sitio en la misma Cárcel Modelo. Por esa celda, la número 47, también pasaron Alex Centeno y el ex presidente del Banco del Café, Francisco Mayorga.
Nuestra fuente asegura que los reos que fueron enviados a la misma 47 fueron uno de apellido Soto y otro de apellido Argüello, ambos detenidos por delito de droga, para quienes le hicieron remodelaciones recientes.
Al momento que llegó la comisión investigadora se observaba cemento fresco en la instalación de un lavadero para trastos de cocina, que quedó inconcluso pues aparentemente suspendieron los trabajos cuando llegó la investigación.
En la galería dos baja, la celda 13 alberga a dos colombianos, uno de apellido Mora, otro de apellido Martínez y un mexicano de apellido Moreno. Todos están por tráfico de drogas. Según la fuente, tienen la mejor celda, con el mejor piso de cerámica, también cuenta con lavamanos e inodoro.
También está el caso de otro colombiano a quien sacaron apresuradamente cuando llegó la investigación, y se supo que era él quien se encontraba en la misma, debido al reclamo que éste hizo.