Encuentro por Guatemala (EG), agrupación política de izquierda que postula a la Presidencia a la líder indígena y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, se ha convertido en el principal objetivo de los ataques armados durante la semana que corre.
“Contemplamos con gran preocupación estos ataques contra los candidatos de Encuentro por Guatemala, consideramos que la violencia política no sólo contra este partido, sino de cualquiera, es absolutamente inaceptable”, afirmó a la AFP José Antonio De Gabriel, jefe adjunto de la Misión de Observación de la Unión Europea (MOUE).
Desde el lunes pasado, los ataques contra esa agrupación dejaron un muerto y cuatro heridos.
“No hay lugar en las sociedades democráticas para la violencia. Seguimos viendo que en Guatemala el problema de seguridad que afecta a todos los guatemaltecos no se ha podido controlar a pesar de los esfuerzos de las autoridades”, agregó el español De Gabriel.
A su criterio, la violencia política durante las fases electorales reviste una especial gravedad, porque, según él, “las elecciones han de decidirse a través de las urnas y nunca con balas”, por lo que la misión mantiene su preocupación en torno a la violencia política que se registra en el país.
“Nosotros no podemos más que condenar y repudiar los hechos que están enlutando a familias guatemaltecas. Nos preocupan y nos afectan los hechos, pero no nos desestimula o desanima, las actividades continúan. Dejamos en manos de las autoridades la investigación, pero la llama de la lucha la mantenemos en pie”, afirmó la secretaria general del EG, Nineth Montenegro a la AFP.
De acuerdo con Montenegro, es la Ministra del Interior, Adela de Torrebiarte, quien debe aclarar el origen de los atentados perpetrados en contra de los miembros de la referida agrupación y otros partidos políticos.
El cuerpo de Carlos de León Bravo, candidato a síndico municipal del EG en un municipio de San Marcos (oeste, fronterizo con México), fue localizado en el baúl de un vehículo, unos 180 kilómetros al suroeste de la capital guatemalteca.
En tanto, el martes, un mecánico y un policía resultaron heridos luego de que al menos tres desconocidos perpetraran un atentado contra el ex comandante guerrillero Julio César Macías (César Montes), quien es asesor político de EG, en un sector de la periferia oeste de la ciudad.
Horas más tarde, desconocidos ametrallaron la vivienda de Olga Marina Lucas López, candidata a diputada por el Listado Nacional de dicha agrupación, hecho en el que resultaron heridas las hijas de la postulada, quienes se recuperan en un centro asistencial público de Guatemala.
La violencia política que afecta al país también ha cobrado la vida de cuatro dirigentes del derechista Partido Patriota (PP); 14 más de la socialdemócrata Unidad Nacional de la Esperanza (UNE); y otros cinco de la oficialista Gran Alianza Nacional (Gana).
“El fenómeno de la violencia y de los casos no resueltos, por infortunio, es general. Puede ser que algunos hechos contra los candidatos hayan sido resultado de esa inseguridad común, pero esta posibilidad es menor, sin duda”, escribió el jueves el editorial del diario Prensa Libre.
“Otro hecho preocupante es que algunas muertes han ocurrido en municipios de los departamentos fronterizos, donde las actividades del crimen organizado son más notorias localmente, aunque no lo sean en el ámbito capitalino”.
“Los conocedores del fenómeno de la violencia generada por el crimen organizado coinciden en que una de las estrategias es apoderarse de alcaldías y de diputaciones, aprovechando que pueden trabajar casi sin ser molestados”, agregó el diario.
Las elecciones en Guatemala están previstas para el 9 de septiembre próximo y en las mismas, unos 5.9 millones de guatemaltecos podrán elegir presidente, vicepresidente, 158 diputados al Congreso y 332 corporaciones municipales.