La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó ayer, por unanimidad, una resolución en la que piden a los legisladores de Estados Unidos, no aumentar el impuesto al consumo de cigarros hechos a mano, o puros, por los efectos negativos que tendría para las economías de países productores como Nicaragua.
La resolución contó con el respaldo de 66 diputados, de las bancadas de los partidos Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Liberal Constitucionalista (PLC), Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Freddy Torres, diputado del PLC, anunció que estarán enviando la resolución al Senado y al Congreso de Estados Unidos, así como a los otros parlamentos de los países productores de puros: Honduras, República Dominicana, México y Jamaica.
Wálmaro Gutiérrez, diputado sandinista, aseguró que si Estados Unidos persiste en elevar el impuesto a los puros, pondrá “en entredicho” el tratado comercial vigente con ese país (DR-Cafta, por sus siglas en inglés), ya que el gravamen violenta “la letra y espíritu” del mismo.
Alejandro Martínez Cuenca, directivo de la Asociación de Productores de Puros de Nicaragua, quien este miércoles regresó del encuentro anual de productores de puros, realizado en Houston, Texas, aseguró que toda la industria cerró filas para rechazar el alza del impuesto, que podría pasar de cinco centavos a 10 dólares por cada puro que se comercialice en Estados Unidos.