SAO PAULO. - El colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, uno de los mayores narcotraficantes del mundo, detenido el pasado martes en Brasil, desea ser extraditado a Estados Unidos y coloborar con la agencia antidrogas (DEA), reveló hoy su abogado al diario O Estado de Sao Paulo..
“Mi cliente me pidió que me pusiese en contacto con la DEA y le comunicara su voluntad de colaborar”, declaró el abogado Sergio Alambert al periódico.
Ramírez Abadía, 44 años, habría conversado con agentes de la DEA que estaban presentes en el momento de su detención, a quienes les adelantó que “tengo una vida entera para hablar con ustedes cuando esté en Estados Unidos”, dijo el abogado.
El traficante, jefe del cártel Norte del Valle en Colombia, “asume y tiene conciencia de los delitos que se le atribuyen en Estados Unidos (homicidio y tráfico de drogas) y quiere ser extraditado”, añadió Alambert.
Tras la detención, el superintendente de la Policía Federal de Sao Paulo, Jaber Saddi, expresó que Ramírez Abadía era “el sustituto de (Pablo) Escobar (mayor traficante colombiano de los 80 y 90), y es hoy el mayor traficante de América del Sur o del mundo, porque abastecía de droga al mundo entero”.
En Colombia, donde se piensa que ordenó 300 asesinatos, está asociado con Diego Montoya, “más ligado a los paramilitares”, añadió Saadi. Allí cumplió pena de seis años (de 1996 a 2002) por tráfico de drogas.
En Brasil lideraba una banda de lavado de dinero del tráfico de drogas a Europa y Estados Unidos del cártel colombiano Norte del Valle, aunque el esquema incluía lavado de dinero en territorio nacional y en Uruguay.
El Supremo Tribunal Federal (STF) decretó el miércoles en Brasilia la prisión preventiva de Ramírez Abadía con fines de su extradición a Estados Unidos, informó el sitio del organismo con sede en Brasilia.
El STF deberá decidir si cumple primero su condena por crímenes en Brasil o si es enviado directamente hacia Estados Unidos. El trámite de extradición puede demorar varios meses.
Ramírez Abadía confesó además a las autoridades que llegó a Brasil en 2004 con cuatro millones de dólares, pero ahora pretendía viajar y radicarse en Uruguay para dirigir desde allí sus negocios, informó la red Globo de televisión.