Cristian Antonio Dávila Ñurinda, de 20 años, y el adolescente Miguel Marín, de 15 años, son las dos personas que resultaron muertas en el accidente ocurrido sobre el kilómetro 80 de la carretera Managua a El Rama, en la comarca El Tule, jurisdicción de San Lorenzo, al volcarse un camión cargado de verduras.
El camión marca Mercedes Benz, blanco, placas MY 0142, se volcó tras ponchársele las dos llantas traseras del lado derecho cuando se dirigía de Este hacia Oeste, con dirección hacia Masaya, procedente de San Carlos-Río San Juan.
El vehículo iba cargado con más de cuarenta canastos y unos 170 quintales de frijoles y productos como yuca, quequisque, cacao, aguacates, cítricos y queso.
El comisionado Justo Zamora, jefe de Seguridad del Tránsito, en Boaco, dijo preliminarmente que aparentemente la causa del accidente fue el exceso de carga y las malas condiciones técnicas de las llantas, lo que provocó que explotaran y que el vehículo se volcara.
Agregó que en el lugar donde ocurrió el accidente es parte del corredor noreste de la carretera Managua a El Rama, que es considerado de alta peligrosidad por lo que se ha orientado la ubicación de reductores de velocidad y en los lugares donde se han colocado han sido elementos condicionantes para la protección y reducción de los accidentes, peligro, muertos y heridos.
TESTIGOS CONFIRMAN ESTALLIDO DE LLANTAS
El vehículo era conducido por Carlos José Muñoz, de 44 años, originario de Tipitapa, quien se encuentra retenido en Boaco. Los testigos César Gudiel Marenco y Francisca Dávila, madre de uno de los muertos, coinciden que el accidente se produjo por el ponchón de las llantas traseras.
“Verdaderamente el hombre la peleó porque en realidad venía sereno y se detuvo en un árbol de madero negro, de lo contrario las consecuencias hubieran sido peores, porque hubiera venido a impactar a nuestra vivienda”, dijo el campesino Gudiel Marenco, campesino de la comarca El Túnel.
En tanto José Gregorio Orozco, ayudante del camión y la comerciante Damaris del Carmen Ortega Velásquez, quien viajaba en la cabina del camión, corroboraron las sospechas del jefe policial, de exceso de carga.
“Venía cargadito, todos somos comerciantes, vamos a comprar a Río San Juan para después vender en Masaya”, dijo Orozco, en relación a las posibles causas de la tragedia que le tocó vivir.