Una subdelegación policial que atienda los servicios que esa institución presta a la ciudadanía, se abrirá a finales de agosto, en Somotillo.
La unidad, además de fortalecer las tareas encaminadas a contrarrestar al crimen organizado, acercará la asistencia a los ciudadanos que viven en los municipios más alejados.
“Los trabajos de Inteligencia son permanentes. La vigilancia a los grupos de pandillas provenientes de El Salvador u Honduras es perenne”, declaró el comisionado mayor Francisco Aguilera Ferrufino, jefe de Policía, de Chinandega.
En la frontera se realiza un trabajo ordinario. Actualmente existen unidades de Policía en los seis municipios de la zona norte del departamento. Sin embargo, niega que exista un plan especial para vigilar la entrada a las denominadas “maras”, que están saliendo clandestinamente por las fronteras vecinas.
Como se sabe, la zona norte de Chinandega abarca los municipios de San Francisco de Cuajiniquilapa, San Pedro de Potrero Grande, San Juan de Cinco Pinos, Santo Tomas del Nance, Villanueva y Somotillo, que distan a más de 70 kilómetros de la cabecera departamental y con más de 102 kilómetros de guardarraya.