Si los pronósticos se cumplen, de agosto a octubre en el país lloverá con mucha intensidad, al punto que las normas históricas —de precipitaciones— podrían ser superadas en un 75 por ciento, informó Francisco Guerrero, director de Aplicación Meteorológica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Lo que preocupa al Ineter es que el exceso de lluvias ocasionaría inundaciones en las zonas costeras y en especial en la riberas de los ríos. Gutiérrez dijo ayer que los aguaceros llegarían por el fenómeno climático de La Niña, originado por el enfriamiento de las aguas del Océano Pacífico.
Dijo que si las lluvias se vuelven muy intensas harían del país un posible blanco de tormentas tropicales y huracanes, de este último fenómeno natural se han pronosticado ocho, de los cuales cuatro serían de categorías considerables.
“De acuerdo con la información estadística hay posibilidades que se presente el fenómeno de La Niña. Si eso ocurre, las regiones del Pacífico, Norte y Centro del país recibirán lluvias por encima de los valores históricos”, dijo Gutiérrez.
PREVENIDOS
Para prevenir cuantiosos daños materiales y pérdidas humanas el Ineter junto al Sistema Nacional de Atención, Prevención y Mitigación de Desastres (Sinapred), la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua y los ministerios estatales elaboraron el Plan Nacional de Respuesta ante Intensas Lluvias.
Según el plan, en todo el territorio nacional hay 612 puntos críticos. En el departamento de Managua se contabilizan 180. En total hay 539,176 pobladores en riesgo. Sin embargo, la elaboración del plan permitió la creación de 556 comités de prevención y 589 brigadas listas a actuar luego de un desastre.
“En los últimos dos años hemos acelerado el proceso de preparación, que consiste en organizar y capacitar a la población, estamos en mejores condiciones que el año anterior”, aseguró el director de la Defensa Civil, coronel Mario Pérez Cassar.
José Luis Pérez, director de Preparación para la Respuesta del Sinapred, una de las particularidades del plan es que se crearon unidades de monitoreo, las que permitirán saber si las instituciones están listas para actuar a la hora de un desastre natural.