El cardenal Norberto Rivera declaró el miércoles en una demanda federal estadounidense, que lo acusa de complicidad en la presunta violación de un niño a manos de un sacerdote mexicano.
El Cardenal, el más importante de México, y sus abogados pasaron a toda prisa frente a los periodistas y fotógrafos que los esperaban frente a las oficinas de la Arquidiócesis de México, sin hacer declaraciones. Las autoridades de la Arquidiócesis declinaron comentar al respecto cuando The Associated Press las contactó vía telefónica.
En una demanda interpuesta en septiembre ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, Joaquín Aguilar Méndez afirma que en 1994 fue violado por el sacerdote Nicolás Aguilar, en la Ciudad de México, cuando tenía 12 años.
De acuerdo con el documento, Aguilar Méndez había acudido a la habitación del sacerdote en la rectoría para usar el baño, cuando fue detenido y sodomizado. La presunta violación se produjo después de que el prelado ya enfrentaba 19 cargos penales, de cometer actos lascivos sobre un niño en California.
La demanda afirma que Rivera conspiró con el cardenal Roger Mahony de Los Ángeles para proteger al padre Aguilar. Acusa a Rivera y a Mahony de negligencia, infligir angustia emocional intencionalmente, asociación delictuosa civil y agresión sexual, y acusa a Aguilar de agresión sexual.
El abogado de la víctima, Jeffrey Anderson, dijo que Mahony llegó a un acuerdo en privado con Aguilar Méndez el mes pasado, aproximadamente al mismo tiempo en que la Arquidiócesis alcanzó un acuerdo récord por 660 millones de dólares con otras víctimas de presuntos abusos.
Sin embargo, dijo que el caso de Aguilar Méndez se manejó por separado y que la cantidad fue “modesta” en comparación con el promedio de 1.3 millones de dólares prometidos a otras víctimas.
Anderson dijo que los abogados de Rivera en Los Ángeles habían buscado limitar el alcance de la declaración y evitar que el demandado la videograbara y presentara una transcripción ante el Tribunal Superior de Los Ángeles. El juez Elijuh Berle denegó sus solicitudes.
Los abogados de ambas partes, un representante del tribunal y un traductor estuvieron presentes al momento de la declaración. El obispo mexicano Rodrigo Aguilar Martínez, del Estado de Puebla, declarará el jueves.
La demanda argumenta que Rivera, que era Obispo en el Estado de Puebla, transfirió a Aguilar a Los Ángeles en 1988 durante nueve meses, a pesar de que sabía que el sacerdote enfrentaba acusaciones de abuso sexual.
En una declaración, interpuesta en febrero, Rivera dijo que le envió una carta a Mahony en 1987, donde le insinuaba que el padre Aguilar tenía problemas. Tod Tamberg, portavoz de Mahony, ha dicho que el Cardenal estadounidense nunca recibió la misiva.