El presidente Daniel Ortega aseguró hoy que su colega de Costa Rica, Oscar Arias, fue utilizado hace dos décadas por Estados Unidos “para conspirar” contra el gobierno sandinista de aquel entonces, durante las conversaciones que concluyeron con los acuerdos de paz de Esquipulas II.
Durante un encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, Ortega también ponderó la participación del brasileño Joao Baena Soares, como secretario de la OEA en ese entonces, al señalar que en esa ocasión, cuando “la OEA estaba subordinada a los dominios del imperio de los Estados Unidos, Baena Soares jugó un papel extraordinario, con mucha firmeza, con mucha independencia frente a las tremendas presiones yanquis”.
“Ellos no querían que nos reuniéramos los presidentes centroamericanos, amenazaban al presidente de Honduras, amenazaban al presidente de El Salvador, los amenazaban para que no nos reuniéramos y al presidente de Costa Rica (Arias en ese entonces) lo utilizaban para conspirar en contra nuestra. Sí, lo utilizaban”, dijo.
“En una ocasión el presidente de Costa Rica reunió a los presidentes de Centroamérica en Costa Rica antes de estos acuerdos y les propuso que tomaran ellos acuerdos sin tomar en cuenta a Nicaragua, entonces el presidente de Guatemala (Vinicio Cerezo) fue el primero que saltó y dijo: Cómo van a hacer eso?”.
“Entonces, finalmente en Guatemala y gracias a la posición firme del presidente Cerezo se logró dar el primer paso” hacia la paz con un acuerdo que hizo a Arias merecedor en 1987 del Premio Nobel de la Paz.
REINTERPRETAR LA HISTORIA
En San José, donde el miércoles los otros mandatarios centroamericanos --Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá-- celebraron el 20 aniversario de esa iniciativa, Arias prefirió no referirse a las manifestaciones de Ortega, pero el canciller costarricense Bruno Stagno indicó que se trata de un afán de reinterpretar la historia.
“El único interés que animó a Costa Rica en ese entonces al igual que hoy fue la búsqueda de una paz en Centroamérica... El revisionismo histórico no nos va a desanimar en nuestra búsqueda de una Centroamérica comprometida con los principios y valores que animaron a esos presidentes a reunirse en Esquipulas y acordar una paz independientemente de los designios que tenían las potencias de ese entonces”, dijo Stagno.
Sobre la ausencia de Ortega en la celebración, el canciller alegó que “llama la atención que siempre que se trata de tener un diálogo Costa Rica-Nicaragua, hay problemas de agenda”, y manifestó que no obstante, “la agenda con Costa Rica pareciera ser más complicada que la agenda (de Nicaragua) con otros países”.
NO OPACÓ LA CELEBRACIÓN
Desde que Arias y Ortega están en el poder en sus respectivas naciones, no se han reunido ni una sola vez de forma bilateral a pesar de que Costa Rica ha mostrado interés, expresó Stagno.
Para Stagno, la ausencia del nicaragense no opacó la conmemoración al destacar que hubo cinco presidentes congregados lo que refleja “que el espíritu de Esquipulas sigue animando a esos presidentes y de que Centroamérica sigue unida” con una integración que a criterio del canciller, “avanza, con cada país con su propia visión de esa integración”.
“Lo importante es que prime un ambiente de tolerancia y de respeto”, añadió.