WASHINGTON.- Cuba rechazó "categóricamente" las acusaciones de Estados Unidos de que "restricciones" interpuestas por La Habana le impiden entregar 20.000 visas a cubanos, según establecen acuerdos migratorios bilaterales, y denunció que el gobierno estadounidense "miente", en una declaración de su Sección de Intereses en Washington.
"Rechazamos categóricamente esa acusación. Las autoridades norteamericanas mienten deliberadamente", señaló el jefe de la Sección de Intereses de Cuba, Dagoberto Rodríguez.
El funcionario indicó asimismo que su oficina, única representación oficial del gobierno cubano en Estados Unidos, envió una nota diplomática al departamento de Estado norteamericano. Fuentes cubanas indicaron que la misiva fue entregada la semana pasada.
A poco más de un mes del vencimiento, el último día de septiembre, del plazo para la entrega de 20.000 visados a cubanos por parte de Estados Unidos en virtud de acuerdos migratorios suscritos en 1994, Washington no ha alcanzado la cuota debido, según señala, a "restricciones irrazonables" por parte del gobierno cubano.
"A la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) le ha sido imposible en este año fiscal (que termina en septiembre) emitir 20.000 documentos de viaje a cubanos. El gobierno de Cuba ha puesto restricciones irrazonables al trabajo", expresó esa oficina.
La SINA precisó que entre las restricciones están la denegación de visados a personal, y la imposibilidad de ingresar material y suministros necesarios para su funcionamiento, así como la no autorización para contratar trabajadores locales para cubrir 47 vacantes.
"La Sección de Intereses de los Estados Unidos y el Departamento de Estado conocen que todas las visas para el personal diplomático encargado de implementar los acuerdos migratorios han sido concedidas por Cuba en los términos establecidos", señaló Rodríguez.
"La falta de materiales es absolutamente falsa porque esa misión diplomática importó en el año 2006, 80,3 toneladas de suministros" que, "según un informe de la Oficina de Auditoría del Gobierno (estadounidense, GAO)", en un 50 a 70% de la cantidad total "no se empleó para el trabajo y mantenimiento de esa oficina, sino en la promoción de actividades subversivas" contra Cuba.
Según el diplomático cubano, esto constituye "una franca violación" de la Convención de Viena, "la cual establece claramente los límites y propósitos del uso de la valija diplomática".
"Ninguna misión diplomática en ninguna parte del mundo tiene el derecho de ingresar, usando la valija diplomática, material que es usado para promover oposición política", dijo Rodríguez, quien consultado por periodistas se limitó a describir lo ingresado como "dinero" o "máquinas de fax".
Rodríguez insistió asimismo en que Estados Unidos viola los acuerdos migratorios bilaterales al no devolver a Cuba a los "inmigrantes ilegales cubanos que intercepta en el mar".
"Todas estas verdades han sido trasladadas al Departamento de Estado mediante una nota diplomática de nuestra Sección de Intereses", añadió, al tiempo que pidió a Estados Unidos que "termine con la manipulación de la cuestión migratoria".
Cuba ha denunciado que Washington busca, con el "incumplimiento" de los acuerdos, alentar las salidas ilegales de cubanos y crear inestabilidad política y social en la isla, a fin de forzar una transición bajo el gobierno de Raúl Castro, quien ejerce el poder de forma provisional desde que hace un año su hermano, el mandatario cubano Fidel Castro, convalece de una enfermedad.
Los acuerdos de 1994 establecen que Estados Unidos otorgaría 20.000 visas anuales para lograr una migración "legal, segura y ordenada", y fueron suscritos tras la llamada 'crisis de los balseros' de 1994, cuando 36.000 cubanos partieron en precarias embarcaciones hacia Estados Unidos.
El tema es objeto de un intercambio bilateral de acusaciones desde que a mediados de julio Cuba denunció que el número de visas entregadas por la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana, alcanzaba a 10.724 documentos, 53,6% de la cuota mínima anual.