El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula de Silva, partió hoy a Jamaica, a bordo de un avión de la fuerza aérea de su país, tras concluir una visita oficial de 24 horas a Nicaragua.
En el aeropuerto internacional Augusto César Sandino, el mandatario brasileño fue objeto de una calurosa despedida que le dispensó el gobernante nicaragüense, Daniel Ortega, su esposa Rosario Murillo, miembros de su gabinete, y otras personalidades.
El avión en el que viaja el jefe de Estado de Brasil y su comitiva despegó del aeropuerto internacional a las 19.15 hora local (01.15 GMT del jueves).
Lula de Silva llegó ayer s procedente de Tegucigalpa, segunda escala de una gira por cinco naciones latinoamericanas y del Caribe, y hoy antes de concluir su visita oficial, participó con Ortega en la firma de acuerdos de cooperación y una declaración conjunta en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI).
En esta universidad, el mandatario brasileño fue condecorado con la "Medalla de la Paz Martin Luther King" y objeto de una fuerte ovación que le dispensaron estudiantes y militantes sandinistas.
PROMETIÓ AYUDA AL CARDENAL
El presidente de Brasil, en su primera visita a Nicaragua desde que Ortega asumió la Presidencia de la República el 10 de enero pasado, se reunió dos veces con su homólogo nicaragüense.
También mantuvo un encuentro con el presidente de la Comisión Nacional de Reconciliación, Justicia y Paz, cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien prometió ayuda para la labor de este organismo para resolver las demandas de los desmovilizados de guerra.
Lula de Silva también celebró una reunión en un hotel de Managua con empresarios de su país y Nicaragua, a los que exhortó para que con su osadía contribuyan al desarrollo de ambas naciones.
Antes señaló que el papel de los gobernantes debe de ser el de crear las condiciones legales y políticas para que los empresarios adopten sus acuerdos y se dediquen a trabajar.
Lula de Silva, que ya visitó México y Honduras, de Jamaica se trasladará a Panamá, donde finalizará su periplo el viernes.