La nueva fecha tope para que el Gobierno y Unión Fenosa se pongan de acuerdo en el tema de los desvíos tarifarios es el 15 de septiembre.
Tras haber alcanzado un acuerdo en los temas de las inversiones y el fraude, las partes reanudarán las pláticas la próxima semana, y esta vez tendrán que llegar a un arreglo.
Así lo dijo el Ministro de Energía, Emilio Rappaccioli, tras la presentación de un proyecto hidroeléctrico propuesto por el ingeniero Modesto Armijo, el lunes pasado.
“Lo tenemos que resolver, sea quien sea quien los asuma (los desvíos tarifarios), porque si no, los racionamientos podrían aumentar”, comentó el funcionario.
Justamente la negativa de las partes para asumir los cinco millones de dólares que se necesitan para cubrir los desvíos por los próximos meses, es lo que mantiene tensa la cuerda entre el Gobierno y Fenosa.
El Gobierno ya no está dispuesto a que la estatal Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), continúe asumiendo los desvíos tarifarios por el monto de los diez millones de dólares, algo que no estaba en los planes iniciales del Estado.
Por otra parte, el gerente de Comunicaciones de Unión Fenosa, Jorge Katín, afirmó que mientras más tarden las pláticas, en la empresa se acumulan más deudas. Sólo a Enel le debe más de 16 millones de dólares hasta el momento, según Rappaccioli.
Ambas partes están de acuerdo en que las generadoras de energía privadas asuman parte de estos desvíos, por medio de créditos a la distribuidora. Pero también están confrontadas por la manera en que deben sumir.
Por un lado, el Gobierno pretende que Unión Fenosa gestione créditos con las generadoras privadas, por otro, la distribuidora cree que la solución es que los productores además cobren la energía a los clientes más poderosos.
Esta última propuesta fue descartada de inmediato por los representantes gubernamentales en la mesa negociadora, y sugirieron a Unión Fenosa asumir sus deudas. La distribuidora, sin embargo, alega que no puede soportar esto porque cobra a 111 dólares cada megavatio cuando lo compra a 135 dólares.
Mientras las partes no se pongan de acuerdo, los desvíos tarifarios continuarán.
Las soluciones a corto plazo del Gobierno para la crisis energética poco a poco alcanzan el mediano plazo, ahora con la presión de no permitir que el déficit se eleve por sobre los 80 megavatios, según los acuerdos previos firmados.
Rappaccioli insistió en que llegarán a una solución independientemente de la estrategia que tengan que asumir.