Familiares del reo Luis Medina Amoreti denunciaron que éste fue prácticamente secuestrado de una sala del Hospital Antonio Lenín Fonseca —donde se recuperaba de una operación que le practicaron el pasado viernes, tras ser herido de bala— para ser trasladado a una celda policial en Rivas.
De todas formas, debido a su delicado estado de salud, Medina Amoreti tuvo que ser trasladado al hospital de la ciudad de Rivas, donde se encuentra actualmente.
Medina Amoreti es acusado por la Fiscalía junto a otras cuatro personas por el asesinato del policía encubierto Rómulo García, y por lesiones en perjuicio de Rommel Ochoa Cisneros, además del cargo de asociación para delinquir.
En la acusación se detalla que dos bandas de narcotraficantes, en una de las cuales supuestamente estaba Amoreti y en la otra el policía encubierto García, se enfrentaron a balazos el pasado 28 de julio tras acordar una negociación de compra- venta de droga, que al final resultó infructuosa.
Tras la reyerta, Amoreti resultó seriamente herido (con perforaciones de bala en el intestino delgado) y debido a su condición grave de salud fue trasladado el pasado viernes hacia el Hospital Lenín Fonseca.
Walkiria Granados Muñiz, esposa de Amoreti, denunció que ninguno de los familiares del reo, ni su defensa, conocían del plan de trasladarlo ayer del hospital de Managua hacia las celdas de la Policía en Rivas.
Amoreti llegó ayer a Rivas eso de las 4:30 p.m., a bordo de una patrulla policial y sin vigilancia médica. Hasta ahora se desconoce quién ordenó el traslado de Amoreti hacia las celdas de la Policía de Rivas.
Granados dijo que llegó a eso de la 1:00 p.m., del martes, al Hospital Antonio Lenín Fonseca, de Managua, con un oficio del juez de Audiencia de Rivas, Diógenes Dávila Dávila, donde se le permitía el ingreso a la sala donde permanecía su esposo.
“Tenía cuatro días de estar operado (por segunda vez), lo trajeron en una patrulla ni siquiera en una ambulancia, esto es el colmo”, dijo la esposa del reo, quien responsabiliza a la Policía en caso de que a su esposo le ocurra algo que atente contra su vida o su salud.