Racionamientos de agua potable hasta de 20 horas enfrentan los pobladores del casco urbano de Jinotepe, desde hace varias semanas.
Este problema ha comenzado a molestar al sector comercio, porque incurren en gastos extras, para garantizar el agua en sus negocios.
La empresa aguadora culpa a Unión Fenosa por la crisis de agua, pero los sectores sociales creen que Enacal somete a la población al racionamiento para ahorrar energía.
BARRIOS Y COLEGIOS AFECTADOS
Unos seis barrios asentados en la parte alta de la ciudad, donde convergen centros educativos bien poblados, el mercado municipal, tiendas, restaurantes y otros, son los más afectados por la crisis de agua potable.
Los barrios geográficamente ubicados en la zona baja tienen agua las 24 horas por gravedad. Janel López, del barrio La Competencia, dijo que debe almacenar agua en barriles para uso doméstico, porque este barrio a veces recibe agua por una hora.
“Deben reponer el tiempo que se va el agua por falta de luz, porque si se va la energía, se va el agua de inmediato y aunque venga la luz de nuevo, ya no reponen el agua”, señaló.
“Aquí hay como 30 familias que no reciben agua del todo y deben acudir a otros sectores a pedir un poco”, señaló Sofía Mojica, líder de esa comunidad.
La señora explicó que por falta de agua han tenido casos de niños con problemas estomacales y en una ocasión, que la crisis de agua duró ocho meses, dos niños resultaron con hepatitis y varios con sarna, por falta de aseo personal e ingerir agua almacenada sin las reglas de higiene.
“Tenemos una matrícula mayor a los dos mil alumnos y nos vimos obligados a invertir en tres tanques para almacenar agua”, dijo Pedro Aburto, director del Centro Universitario Regional de Carazo, (CURC).
ENERGÍA ES LA CAUSA
Para el delegado de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Álvaro Corriol, la causa de la crisis radica en los cortes de energía eléctrica, que aplica diario Unión Fenosa.
Manifestó que estos cortes afectan radicalmente el funcionamiento de las unidades de agua potable: Santa Rosa, Santa Ana, Álvaro Leiva y El Calvario.
“Al fallar estos pozos, que alimentan la parte alta de la ciudad, no podemos hacer presión con los pozos de la zona baja”, explicó al referirse a las unidades El Regional y El Aguacate.
Señaló que ahora el problema no se debe a desperfectos en las unidades, porque todas están funcionando con sus equipos reparados, pero se necesita energía de 480 voltios para que funcionen a todo vapor. Corriol se quejó de que no haya un calendario de cortes de energía, provocando racionamientos prolongados.
Dijo también que les afecta el alto costo que pagan a Unión Fenosa, pese a los cortes. Este mes la factura llegó de tres millones 945 mil córdobas y solamente facturaron con sus abonados un millón 640 mil. Sin embargo, asegura que la crisis de agua no obedece al ahorro de energía.
COMERCIO AFECTADO POR FALTA DE ENERGÍA
Ana María Estrada, comerciante de artesanías del centro turístico de Jinotepe, donde hay 14 módulos ocupados, dijo que el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) tuvo que instalar un tanque para almacenar agua.
LA PRENSA intentó localizar a los responsables de Unión Fenosa en la oficina de Masaya, pero no respondieron al llamado.