El Sistema de Integración Centroamericana (SICA), trabaja sobre una propuesta regional que tiene como finalidad dotar a las instituciones policiales del área de mejores recursos tecnológicos y económicos, a través de un fondo común que se crearía para fortalecer la lucha en contra de la narcoactividad, el tráfico ilegal de armas de fuego, el crimen organizado y las pandillas en cada país del área.
El vicecanciller de la República, Manuel Coronel Kautz informó que la iniciativa surgió dentro del seno de la comisión de seguridad de Centro América, en el marco del diálogo entre los países del área y los Estados Unidos de América, realizado a mediados de julio pasado en Guatemala, sobre seguridad democrática.
En este encuentro, los participantes, incluyendo la representación de los Estados Unidos, acordaron trabajar de manera muy estrecha en contra del tráfico ilícito de armas ligeras, las pandillas, el crimen organizado y los otros males que afectan a la región.
Como un punto importante, se consideró la creación de una fuente de financiamiento, proveniente de los Estados Unidos de América, que estaría a disponibilidad de los países de Centro América para ser usados en las actividades preventivas, que ayuden a disminuir la amenaza de estos males sobre la seguridad democrática de la región.
El funcionario de la cancillería, dijo que propusieron a los Estados Unidos como principal proveedor estos recursos porque es esa nación la que más se beneficia de los quiebres o decomisos de droga que realizan las fuerzas policiales del área.
“La droga que viene del sur, tiene como destino los Estados Unidos, porque es ahí donde está el principal mercado. Entonces, por cada retención o decomiso que se realice en los países de Centro América, ellos, (los Estados Unidos), son los más beneficiados”, expresó.
Agregó que de acuerdo a la propuesta, el monto a aportar sería de un mil millones de dólares que llegarían a cada país del istmo en créditos blandos.
Ese dinero sería utilizado en programas, proyectos y acciones específicas que ayuden a fortalecer la seguridad de la ciudadanía de los países de la región.
En la iniciativa también se propone que las aportaciones de los Estados Unidos puedan ser canceladas en un plazo de 30 años, con diez años de gracia y a una taza de interés del 0.75 por ciento anual.
Conforme al proyecto, cada país pagaría los recursos que reciba con activos incautados, decomisados y abandonados por el narcotráfico, lavado de dinero o actividades del crimen organizado, explicó el vicecanciller Coronel Kautz.