El canon migratorio de 25 dólares que Costa Rica pretende cobrar a extranjeros, sobre todo a nicaragüenses, sigue generando polémica mientras se debaten las reformas migratorias en una comisión de la Asamblea Legislativa de este país.
En su comparecencia ante la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea, el director de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Eduardo Doryan, dijo que debe haber una diferencia clara entre el canon que se pretende cobrar a los extranjeros que desean ponerse a derecho en el país y las cuotas de la Seguridad Social.
Si se llegan a aprobar las reformas migratorias que plantean el cobro de 25 dólares a extranjeros residentes y cinco dólares a otras categorías migratorias, Doryan pidió aclarar en el texto dicha diferencia, con el fin de que los extranjeros no piensen que al pagar el canon estarían teniendo el derecho de ser atendidos en los hospitales de la Caja.
“Dicho canon es independiente de las obligaciones de la Seguridad Social que corresponda. Sugerimos que se introduzca una norma general para ayudar a clarificar este tema”, propuso Doryan.
Según Migración y Extranjería, el canon pretende cobrarse a los extranjeros legales al momento que revaliden su documento, para destinarlos al sostenimiento de la Seguridad Social, educación y vivienda en Costa Rica, áreas en las que según el Estado costarricense, se ven impactadas negativamente por el servicio que brindan a foráneos, principalmente a nicaragüenses.
SIN AFECTAR SEGURIDAD SOCIAL
Doryan dijo que no se oponen a este aspecto de la reforma, mientras no afecte el régimen de seguridad social costarricense.
“Aunque vaya a una caja única del Estado (es bueno) que algunos de esos recursos sirvan para paliar la diferencia, mientras no logremos encontrar un mecanismo de afiliación universal para esos inmigrantes”, explicó.