BARQUISIMETO, Venezuela. - El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, Rosario Murillo, partieron este lunes de Venezuela, donde el fin de semana el mandatario asistió a la cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
El gobernador del estado de Lara, Luis Reyes, despidió al líder sandinista en la base aérea de la capital de ese estado, Barquisimeto (250 km al oeste de Caracas).
La cumbre fue auspiciada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien creó la alianza con Cuba en abril de 2005, como alternativa integracionista frente a las propuestas de Washington, a la que se unió un año después Bolivia.
Ortega fustigó en la cumbre los mecanismos de integración "que promueven los países desarrollados" a los que llamó "nuevas formas de colonización".
El mandatario criticó también a los organismos multilaterales que "imponen índices macroeconómicos a nuestros pueblos".
Nicaragua -que junto con los países centroamericanos suscribió un tratado de libre comercio con Estados Unidos- adhirió al ALBA en enero pasado, un día después de que Ortega volvió al poder que habían perdido en 1990.
La adhesión de Nicaragua al ALBA permitió al gobierno sandinista de Ortega beneficiarse de 12 proyectos de cooperación venezolanos en materia energética, económica y social, valorados en 340 millones de dólares.
A la reunión asistieron además de Chávez y Ortega, el presidente de Bolivia, Evo Morales, el presidente de Haití, René Preval, el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, en representación del convalesciente líder cubano Fidel Castro.