El Concejo de Managua emitió un nuevo decreto que pretende poner orden a las urbanizadoras de la ciudad que no cumplen con los requisitos de construcción en la capital.
La comuna había emitido en el 2003 la ordenanza municipal número 01-2003 en la que mandaba a las urbanizadoras a donar un porcentaje de la superficie bruta del terreno a urbanizar como área comunal del municipio. Sin embargo, los representantes de las empresas “se hacían los locos, construían sobre las zonas donadas o simplemente no daban nada”, indicó el concejal sandinista Pablo Emilio Barreto, presidente de la Comisión de gobernabilidad.
Precisamente por eso, el documento, aprobado por unanimidad, especifica que toda urbanizadora “deberá donar en escritura pública un porcentaje no menor del diez por ciento del terreno a urbanizar en concepto de Áreas Comunales”.
El plazo para realizar la gestión, que es de carácter obligatorio y un requisito para recibir el permiso de construcción a la urbanización, es de tres meses.
El decreto también especifica que las urbanizadoras deberán realizar un traspaso legal vía escritura a favor de la Alcaldía de los derechos de vía u obras de infraestructura, drenaje pluvial, así como cualquier otra área que se encuentre afectada por obras de infraestructura y servicios públicos.
“NO TODOS INCUMPLEN”
Sólo en Managua, las urbanizaciones superan fácilmente las treinta. Sin embargo, “no todas incumplen las normas de construcción que hablan del porcentaje de área comunal”, indicó Roberto Lacayo, Presidente de Cámara de la Construcción de Nicaragua.
“Hay mucha gente que no cumple (con la donación) y eso causa problemas para los pobladores y si no se dejan esas reservas hay un crecimiento desordenado, por eso vemos como bueno el cumplimiento de las normas en este tema”, dijo.