La reapertura de pequeñas empresas recolectoras de basura, para trabajar en las zonas donde los camiones municipales no llegan, vuelve a surgir como una alternativa ante el deteriorado sistema de recolección de desechos en Managua.
Hace poco más de un año, la Alcaldía de Managua fomentó el inicio de operaciones de seis microempresas de recolección de basura y coordinó la creación de otras 26 que no empezaron sus operaciones.
Sin embargo, sólo ha sobrevivido la microempresa Limpiando Fuerte del barrio Sol de libertad que recolecta la basura de unas mil 500 viviendas de Villa Libertad, Sol de Libertad, Los Cocos y Lomas de Guadalupe.
Rosario Bustos López, presidenta de Limpiando Fuerte, explicó que la microempresa formada por trece trabajadores se encarga de limpiar las cunetas y barrer las carreteras, posteriormente, la basura es trasladada a las orillas del cauce ubicado en las cercanías de la terminal de la ruta 116 en villa libertad. En esa zona, la basura es separada por material, para luego ser vendida a agencias de empresas recicladoras de basura.
Proponen nuevo mecanismo
El director del área de Medio Ambiente de la comuna de Managua, Modesto Rojas, explicó que las pequeñas empresas de recolección no prosperaron porque sus zonas de trabajo chocaron con el espacio donde los recolectores permanentes de la municipalidad recorrían.
Además, las microempresas utilizaron algunas zonas limpias como sitios de “transferencia” donde depositaban la basura recolectada por un tiempo, para posteriormente reciclarla.
Esta situación fue calificada como anómala por diversos sectores, ya que muchas personas utilizaban estos sitios para depositar basura orgánica.
“La alternativa de trabajo para estas recolectoras es que se trabajen en zonas donde nosotros no llegamos y que los desechos vayan directamente a los vertederos y no a otro punto de transferencia”, indicó Rojas.
Del total de basura que producen los cinco distritos de Managua, la municipalidad sólo tiene capacidad para recolectar el setenta por ciento, equivalente a 240 mil toneladas métricas mensuales.
El treinta por ciento restante puede convertirse en el negocio de pequeñas empresas recolectoras, indicó el funcionario aunque la Alcaldía no ha prometido apoyo o capacitación a las personas que entrarían al negocio.