La lucha contra el narcotráfico dejó este fin de semana, cuatro detenidos en Corn Island y Managua, durante operativos diferentes.
Un nicaragüense fue capturado en la isla, y dos panameños más una nicaragüense fueron detenidos en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, por posesión de cocaína.
Las cantidades no se comparan con las incautadas en las costas del océano Pacífico de Nicaragua la semana pasada, pero dejó constancia del trabajo que debe hacer la Policía Nacional para controlar el tráfico de drogas.
La tarde del sábado 28 de abril, un total de diez agentes antidrogas de la Policía Nacional ingresaron encapuchados a la casa de Mclean Downs Gómez, de 34 años de edad, para buscar estupefacientes.
La Policía encontró nueve kilogramos de cocaína en la casa de Downs Gómez. El reporte indica que los agentes derribaron las paredes de la casa buscando la droga, pero al no encontrarla, excavaron en el patio hasta localizarla.
Además de eso, a Downs Gómez le decomisaron cuatro barriles de combustible, una panga y un motor fuera de borda de 75 caballos de fuerza, en su casa ubicada en el barrio North Ende, de Corn Island.
Según informes policiales, la cocaína encontrada el sábado era parte de un cargamento de 2,500 kilogramos de droga que cayó en Little Corn Island, cercana a Corn Island, y la panga que trasegó esa droga fue abandonada en las costas de Monkey Point, al sur de Bluefields, cabecera de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
Otra fuente ligada al Ejército de Nicaragua confirmó que dos lanchas más fueron abandonadas en la desembocadura del río Grande, en el norte de la RAAS.
Pero no todo fue satisfactorio para la Policía en Corn Island, ya que al menos tres líderes locales reaccionaron en contra del actuar de los agentes.
Los líderes, que no quisieron dar sus nombres, aseguraron que los policías ingresaron sin orden judicial a dos casas contiguas de la de la familia Downs Gómez, y ellos mismos habrían “sembrado” la droga en el patio, razón por la que los vecinos reaccionaron airados.
Además de eso, según los denunciantes, al menos cinco miembros de esa familia fueron “enchachados”, ya sea con esposas o con alambres de púas, y permanecieron así desde la tarde del sábado hasta la mañana de ayer.
Asimismo, los líderes insistieron en que Downs Gómez no se dedica a trasegar droga, sino que es pescador, y que la cocaína en realidad la puso la Policía en la casa del acusado.
LA PRENSA buscó la versión del comisionado mayor Luis Alberto Pérez Olivas, en Bluefields, pero se nos dijo que estaba fuera de la ciudad.
DROGA EN CONDONES
Mientras tanto, en Managua, los panameños Omar Santamaría Castillo, de 25 años y Giovanni del Carmen Mario Castillo, de 30, fueron detenidos en el aeropuerto internacional a las 6:00 p.m., tras confirmar que transportaban cocaína en condones que estaban metidos en siete frascos de champú y crema para peinar.
Junto a ellos quedó detenida la nicaragüense Marcela Patricia Argüello González, de 19 años, quien supuestamente transportó a los panameños hasta el aeropuerto en el carro Chevrolet placas M 012910.
El subcomisionado César Cuadra informó que los panameños pretendían viajar a El Salvador, luego a México y llegar hasta Holanda.
La droga la llevaban como parte de sus pertenencias. Pero luego de “perfilarlos”, la Policía revisó los siete recipientes que llevaban, concluyendo que era mucho champú para sus cortas cabelleras, hasta encontrar los condones llenos de cocaína en pasta.
Los panameños se identificaron ante la Policía Nacional como el “Dúo Caza Recompensas”, y supuestamente habían sido contratados para cantar reggaetón en la fiesta de la reina Beatriz, que tradicionalmente se celebra el 30 de este mes en Holanda.
Cuadra dijo que habían ingresado hace mes y medio a Nicaragua. Los acusados adujeron que tenían compromisos artísticos aquí, y que su estudio de grabación se encuentra en Costa Rica.
Todo esto, más la cantidad exacta de droga incautada a los panameños, debía confirmarse con investigaciones más profundas, según la Policía.
Aún así, el subcomisionado Cuadra aseguró: “Puedo decirles que es una cantidad considerable”. Todavía la tarde de ayer la droga no había sido pesada sin los envases. El nerviosismo, itinerario y el exceso de champú y cremas delataron a los panameños.