Nelson López Dangla ha ganado popularidad en estos últimos meses. Es quien dice haber visto a Erick Stanley Volz en la tienda de Doris Ivania Jiménez Alvarado, minutos después que esa joven fue asesinada. También sostiene que miró a Volz a eso de las 10:00 a.m en San Juan del Sur y que éste le dijo que le pagaría 50 córdobas por cargar unas cosas de la tienda de la víctima.
López Dangla ha sido bastante criticado por medios estadounidenses y por la defensa y familiares de Volz al señalarlo como una persona anormal, incluso, drogadicta. Al conversar con Nelson López Bangla se debe estar muy pendiente de la plática, pues los movimientos de sus manos son tantos que a veces tienden a confundir.
Cambia con facilidad la conversación, pero es fácil encausarlo de nuevo. “Me siento molesto porque a nadie le va a gustar que le digan cosas groseras, además que no es así, sí me echo mis traguitos pero no hasta caer, no me cuadra eso”, dice López Dangla.
Asegura hasta la saciedad que a eso de la 1:00 p.m. llegó a la tienda de Doris y que afuera se encontraba Volz. “Él me dio dos bolsas negras que no eran pesadas, me dijo que las subiera al carro y luego me pagó 50 córdobas que después gasté en unas cervecitas”, asegura.
López Dangla dice que ese día observó que en el carro de Volz había otra persona que no pudo identificar. Eso es lo que probablemente refiere la Fiscalía en su acusación al decir que en la muerte de Doris Ivania participaron Volz, Chamorro y otro desconocido que nunca pudo ser identificado.
En un primer momento, López Dangla y otras tres personas más fueron acusados por el asesinato atroz de Doris Ivania. A López Dangla se le vinculó al crimen por las excoriaciones que en diferentes partes de su cuerpo fueron encontradas cuando se le practicaron algunos exámenes médicos.
Sobre esas marcas, López Dangla asegura que se las hizo surfeando, “es normal en este tipo de actividad”, asegura. Hay quienes han dicho a este muchacho que su vida corre peligro, a lo cual responde: “si algo me pasa, corre por cuenta de esa familia (la de Erick Volz)”.
CHAMORRO CONDENADO A 30 AÑOS
Julio Martín Chamorro López, guarda prisión en el Sistema Penitenciario de Granada, luego de ser condenado a 30 años de prisión por el asesinato de Doris Ivania, sentencia interpuesta por la juez de Rivas, Ivett Toruño Blanco.
“Pienso que 30 años de prisión son injustos, no se hizo justicia para mí, no he participado en nada… en ningún momento he participado en ese acto en que me están involucrando porque a esa hora no estaba ahí, estaba en mi trabajo… quiero que se haga justicia para mí, porque soy inocente aquí y delante de los ojos de Dios”, asegura Chamorro.
Dice sentirse muy presionado y con miedo. “Aquí estoy con miedo de que me chuceen (apuñalen) o que me puedan matar porque estoy con muchas personas que son asesinos, violadores y por cualquier cosa te pueden apuñalear, pegarte fuego en el camarote cuando estás dormido y otras cosas... me considero inocente, nunca participé en ese crimen, jamás”, asegura.
¿Y EL ACTA DE CAREO?
Una de las declaraciones que más convenció a la juez Toruño para dar su veredicto de culpabilidad en contra de Chamorro López fue la declaración de un investigador policial que dijo que en un careo efectuado entre Chamorro, López y Volz, el primero confesó que el plan de asesinar a Doris Ivania había sido fraguado por Erick.
En efecto, existe un acta de careo entre estas tres personas, en donde supuestamente Chamorro dijo a la Policía que Volz le había ofrecido 5 mil dólares para que acabaran con la vida de Doris Ivania; en este documento se lee la firma de Chamorro.
Sin embargo, desde donde se encuentra recluido, Chamorro en declaraciones a LA PRENSA asegura que esto es falso. “No es cierto, no he dicho nada, no he firmado ninguna acta, al muchacho (Volz) no lo conozco, solo nos mirábamos en la playa para surfear, nos decíamos: hola. O a veces él me decía: ¿buena ola verdad Julio? Pero nunca fuimos amigos, ni hubo algún acuerdo entre nosotros, es mentira”, dijo.
Otra declaración importante fue la del policía Pedro Narváez, quien dijo haber visto a Chamorro cerca del lugar del crimen “nervioso” y con lesiones en su brazo que parecían acabadas de hacer.
Ante esto, Chamorro dice: “Narváez me tiene tema desde que trabajó en la Policía de San Juan del Sur”, agregando que “lo que dice es mentira, nunca lo miré ese día (al policía)”.
Chamorro cumplió el pasado 2 de abril, 30 años de edad. Los celebró en la cárcel en compañía de su familia que también cree que es inocente.