Reynaldo Castro Muñoz, quien está siendo investigado por el asesinato de la niña Rosa Elena Rivera Orozco, ocurrido en El Timal, recibió prisión preventiva la mañana de ayer acusado de amenazar de muerte a dos familiares de la menor.
La Juez Local Penal de Tipitapa, Claudia Chamorro, determinó aplicar esa medida a Castro Muñoz porque éste vive cerca de las víctimas, Carmen del Socorro Orozco Torres y Sara Rivera Orozco, madre y hermana respectivamente de la niña Rivera Orozco, asesinada de tres machetazos el pasado sábado 21 de abril, cerca de la antena de Radio Nicaragua, en la comarca de El Timal, en Tipitapa.
La judicial también argumentó la medida cautelar en contra del acusado, porque éste no se sometería al proceso que se le está llevando y además está siendo investigado por el crimen de la niña Rivera Orozco.
La juez Chamorro programó la audiencia inicial en contra de Reynaldo Castro para el próximo 2 de mayo, a las 11:00 a.m.
La fiscal María Erlinda Larios señaló que existen suficientes pruebas en contra del acusado Castro Muñoz y para ello cuenta con siete testigos que observaron cuando éste siguió con el machete a las víctimas.
En tanto, Wilmer de Jesús Mendoza señaló que su cliente es inocente del delito que se le acusa y lo demostrará en juicio.
NIÑA ASESINADA RECIBIÓ AMENAZAS
La acusación de la Fiscalía indica que el pasado 16 de abril aproximadamente a las 4:00 p.m., la víctima Carmen del Socorro Orozco en compañía de sus hijas Sara Rivera Orozco y Rosa Elena Rivera Orozco (asesinada el sábado 21 de abril) y su yerno Raúl Zelaya Guevara, circulaban por el sector de la antena de Radio Nicaragua, ubicada en la comarca El Timal, municipio de Tipitapa,
Detalla el documento que las amenazadas Carmen Orozco y Sara Rivera, junto a sus acompañantes, pasaban cerca de la casa de habitación del acusado Reynaldo Castro Muñoz y la esposa de éste, de nombre Mercedes, les dijo que si no sabían que estaba prohibido cortar madera, a lo que ellas respondieron que no sabían.
El acusado Castro Muñoz escuchó y reaccionó de manera violenta, entró a su casa de habitación y sacó un machete y le expresó a las víctimas que las iba a matar y procedió a perseguirlas con machete en mano, destaca la acusación.
Ante las amenazas, Carmen Orozco se corrió, lo mismo hizo Sara Rivera y la niña Rosa Elena Rivera.
El acusado no logró su cometido porque no les dio alcance y porque dos de sus hijos intervinieron en defensa de las víctimas, destaca la acusación del Ministerio Público.