Familias pobres que habitan la zona de amortiguamiento de la Reserva Biológica Indio Maíz, en el municipio de El Castillo, tienen la oportunidad de terminar con la dependencia de la venta de madera y la siembra de granos básicos para su subsistencia, ya que comenzarán próximamente a exportar sus cosechas de cacao en los mercados de Europa y Asia.
Melba Navarro, coordinadora del componente agroforestal ejecutado por el Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade) dentro del Programa para el Desarrollo Rural Sostenible de El Castillo (Prodesoc), explicó que recientemente se comenzaron las conversaciones con un intermediario de nacionalidad argentina, quien llevará el cacao producido por los sanjuaneños a los mercados europeos y asiáticos.
Alfredo Barrosa, comerciante internacional de cacao, indicó que está interesado en las cosechas del grano en Río San Juan porque es de muy buena calidad.
“El cacao de la variedad criolla es el mejor cotizado en el mercado mundial por su buen sabor y su alto rendimiento y ese es el que tienen en Río San Juan, por eso nos interesa”, indicó.
“Podemos pagar buen precio, y estamos dispuestos a adquirir toda la producción que salga de la zona porque estamos en capacidad de exportar hasta 80 contenedores que son aproximadamente cuatro mil quintales”, dijo el comerciante.
Agregó que en el mercado internacional una tonelada métrica de cacao de la variedad acriollada puede alcanzar precios de hasta 1,900 dólares.
BENEFICIAN A 200 FAMILIAS
Por su parte Navarro agregó que los campesinos de las comunidades más pobres de El Castillo empezaron a cultivar cacao desde el año 2002, como parte de un proyecto que tiene como objetivo establecer cultivos alternativos en las fincas de los productores que antes dependían únicamente de las cosechas de granos básicos, situación que los mantenía casi todo el año sin ingresos económicos.
Con el cultivo de cacao se pretende mejorar las condiciones de vida de las familias que habitan en la zona de amortiguamiento de la Reserva Indio Maíz, donde no pueden hacer uso de los bosques y de esa manera detener el avance de la frontera agrícola.
En total son 200 familias las que se han sumado al cultivo de cacao y se han establecido 372 manzanas de terreno.
Actualmente están en las primeras etapas de producción, por lo que se están cosechando sólo 72 manzanas que están rindiendo como promedio ocho quintales cada una.
Sin embargo, según Navarro, para el próximo año entrarán en producción el resto de plantaciones. Una manzana de cacao bien manejada puede producir hasta 25 quintales.
Durante el presente año el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) promueve el establecimiento de 70 manzanas de cacao injerto de la variedad trinitaria, porque es más resistente y produce a los dos años de plantada.