MÉXICO.- A la Iglesia Católica de México "le falta capacidad" para asumir una derrota ante la despenalización del aborto planteada por diputados de izquierda en la capital del país, dijo el sábado el legislador Jorge Carlos Díaz, de la Coalición Socialdemócrata del Parlamento local.
"Me da mucha pena ver a una institución tan importante para los mexicanos y las mexicanas, como la Iglesia católica, en esa torpeza, en esa falta de capacidad para asumir una derrota en el terreno civil", apuntó el diputado en rueda de prensa.
Díaz, uno de los promotores del proyecto que permitiría el aborto en la Ciudad de México, respondió así a una misiva enviada el viernes por el Papa Benedicto XVI en la que éste "se une a la Iglesia en México y a tantas personas de buena voluntad, preocupadas" por la iniciativa "que amenaza la vida del niño por nacer".
"El problema es que la Iglesia católica no es una democracia, ellos están acostumbrados a seguir instrucciones y no hay forma de dialogar, de discrepar, de razonar, (...) les cuesta mucho trabajo a estos grupos dialogar, escuchar a las otras partes y muy rápidamente caen en la amenaza y la descalificación", añadió el legislador.
LLAMAN A LA SERENIDAD
Preocupado por la posibilidad de que se registren actos violentos el próximo martes, cuando se prevé sea aprobado el dictamen que despenaliza el aborto -hasta las 12 semanas de gestación- en la capital mexicana, Díaz pidió mesura a quienes se oponen a la medida.
"Nos parece muy importante reiterar el llamado a ese sector de la jerarquía católica que se ha mostrado intolerante, que se ha mostrado violento y agresivo, para serenarse", exhortó el legislador.
Para la Asamblea de la Ciudad de México, el proyecto para permitir el aborto es "una trascendental victoria cultural en favor de la libertad y de los derechos de las mujeres" que no viola la Constitución del país.
"Estamos absolutamente seguros de que la reforma que se votará el próximo martes es perfectamente constitucional, no hay la menor posibilidad de que se declare inconstitucional" en la Suprema Corte, explicó Díaz, ante la eventualidad de que la ley sea impugnada ante el máximo tribunal del país.